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España y Francia se quedarán con el túnel del AVE bajo los Pirineos si ACS y Eiffage dejan de operarlo

La conexión AVE entre los dos países está en concurso de acreedores desde hace casi un año
España y Francia ultiman un acuerdo para quedarse y operar conjuntamente el túnel del AVE que conecta los dos países bajo los Pirineos, en caso de que TP Ferro, la sociedad de ACS y Eiffage que actualmente lo explota y que está en concurso de acreedores, resolviera dejar de prestar servicio.
El acuerdo de los dos países se está fraguando a través de sus respectivas compañías públicas gestoras de las redes ferroviarias, Adif y la Réseau Ferré de France (RFF) , según informaron a Europa Press en distintas fuentes del sector.
Con este AVE transfronterizo se daría así el caso contrario a lo sucedido con otras infraestructuras que están también en quiebra, como son varias autopistas de peaje. El Ministerio de Fomento tiene recurridos varios autos de liquidación de estas vías, especialmente el de las radiales R-3 y R-5 de Madrid, que insta a cerrar las autopistas en el caso de que el Estado no las asuma antes del 1 de octubre.
El carácter "estratégico y único" del túnel del AVE bajo los Pirineos, esto es, el hecho de que no tenga otra alternativa, es el factor que ha llevado a los dos Estados a establecer este plan de contingencia para asumir su operación en caso de que, dado el proceso concursal actualmente en marcha en la actual concesionaria de la infraestructura, la empresa de ACS y Eiffage dejara de explotarlo, según detallaron dichas fuentes.
La sociedad que el grupo que preside Florentino Pérez y la constructora francesa constituyeron para construir y explotar este túnel cuenta hasta el próximo lunes 20 de junio para presentar una propuesta de convenio con la que tratar de emerger del concurso en que está inmersa desde septiembre de 2015 y evitar así la liquidación.
La junta en la que los acreedores votaría dicha propuesta de convenio para solventar la deuda está prevista para el mes de septiembre.
Desde el momento en que TP Ferro se declaró en concurso, las dos compañías manifestaron su compromiso de que el túnel siguiera operando y canalizando el tráfico de trenes entre España y Francia "con las mismas condiciones de seguridad, fluidez y regularidad".
"El objetivo es alcanzar acuerdo con todas las partes implicadas en el proyecto, que aporte una solución definitiva a su situación de precariedad y a la falta de sostenibilidad del modelo económico-financiero de la infraestructura", indicaron entonces.
PROYECTO HISTÓRICO
ACS y Eiffage, a través de TP Ferro, se adjudicaron en 2003 el contrato de construcción y posterior explotación del túnel que constituye el primer tramo de AVE transfronterizo y una de las grandes obras mundiales de ingeniería civil.
Se trata de un tramo de AVE de 44,4 kilómetros de longitud, de los que 8,3 kilómetros corresponden a un túnel construido bajo los Pirineos. El proyecto supuso una inversión de 1.000 millones de euros, de los que unos 600 millones correspondieron a financiación pública aportada por España, Francia y la UE.
Con su declaración de concurso, este túnel se sumó al listado de otras grandes infraestructuras construidas en los últimos años que también han quebrado o han resultado inviables, como son ocho autopistas de peaje, el almacén de gas Castor o los aeropuertos de Castellón y Ciudad Real, este último promovido por la iniciativa privada.