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Francia cifra en 100.000 millones el perjuicio económico de acabar con Schengen

Los 26 países que integran el espacio de libre circulación Schengen tendrán un perjuicio económico de 100.000 millones de euros a largo plazo si se reinstauran de manera permanente los controles en las fronteras interiores, lo que en la práctica supondría el fin del espacio Schengen, según un estudio del Gobierno francés.
El análisis difundido este miércoles por 'France Stratégie', think-tank del Gobierno galo, calcula que las consecuencias para el mercado interior de controles permanentes sumaría un 0,8 % del PIB europeo, es decir, "más de 100.000 millones de euros".
El informe considera que los controles sistemáticos en las fronteras interiores sería equivalente a imponer una tasa del 3 % al comercio dentro del espacio Schengen, lo que provocaría, a su vez, una reducción estructural del comercio de entre el 10 y el 20 %.
En el caso de Francia, el impacto económico a corto plazo sería de entre 1.000 y 2.000 millones de euros, en función de la intensidad de la vigilancia, según el estudio que no ha tenido en cuenta el coste presupuestario de las medidas necesarias para reforzar las fronteras. A largo plazo, la cifra se multiplicará hasta los 10.000 millones.
Si se perpetúan los controles en las fronteras internas que ya aplican de manera temporal Francia, Alemania y otros Estados miembros por la amenaza terrorista y la presión migratoria, los sectores que primero pagarían las consecuencias son el turismo de países vecinos y el extracomunitario que visita varios países, así como los trabajadores transfronterizos y el tráfico rodado de mercancías.
'France Stratégie' explica que la mitad del perjuicio "se explicaría por la caída del turismo", mientras que las trabas al trabajo transfronterizo representaría un 38 % del total y un 12 % del coste correspondería al transporte de mercancías.