Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

General Motors renuncia a un préstamo de 2.000 millones de dólares

General Motors dijo hoy que no necesita los 2.000 millones de dólares que solicitó inicialmente al Gobierno de Estados Unidos para poder seguir operando en marzo, debido a la aceleración de la reducción de costes.
El vicepresidente ejecutivo y director financiero de General Motors (GM), Ray Young, afirmó a través de un comunicado que la empresa "ha advertido a la Fuerza de Trabajo Presidencial para el Sector del Automóvil que los 2.000 millones de dólares solicitados para marzo no serán necesarios en este momento".
Young añadió que el cambio es fruto de la "aceleración de los esfuerzos de reducción de costes en toda la compañía" así como la decisión de retrasar gastos anticipados para enero y febrero.
El anuncio se produce horas después de que los trabajadores de GM Canadá ratificaran modificaciones a su convenio colectivo acordadas entre la empresa y el sindicato Canadian Auto Workers (CAW).
Los cambios permitirán a GM reducir de forma significativa sus costes laborales en Canadá y abren la puerta para que la empresa reciba hasta 4.600 millones de dólares en ayudas por parte de las autoridades canadienses para mantener sus operaciones en el país.
El ejecutivo dijo que el acuerdo "reducirá rápidamente los costes en Canadá al cerrar la diferencia competitiva con los fabricantes extranjeros".
General Motors ha recibido 13.400 millones de dólares de las autoridades federales estadounidenses y el pasado 17 de febrero dijo que podría necesitar otros 16.600 millones de dólares para seguir operando y reestructurar sus operaciones en Estados Unidos.
El Departamento de Tesoro tiene que recibir antes del 31 de marzo el plan final de reestructuración de GM y Chrysler, la otra compañía que ha solicitado ayudas públicas.