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El Gobierno de Ecuador retiene el 70% de la producción de la petrolera Perenco

El Gobierno de Ecuador anunció hoy su decisión de retener el 70 por ciento de la producción de la petrolera francesa Perenco en el país, con el fin de cobrar la deuda de 338 millones de dólares en impuestos extraordinarios que la compañía debe al Estado.
El ministro de Minas y Petróleos, Delis Palacios, en una conferencia de prensa, informó de la medida, que afecta a ese porcentaje de los 25.000 barriles diarios de petróleo que produce la empresa francesa.
Según explicó Palacios, la retención se hace efectiva a partir de hoy y durará, de acuerdo con los cálculos para saldar la deuda, hasta mayo de 2011.
"No hemos tenido respuesta de la compañía y de su socio, Burlington, con lo cual el juez de coactivas ayer emitió la orden de retención de la producción petrolera de la compañía Perenco hasta que se cubran los valores adeudados al Estado ecuatoriano, incluidos los intereses", dijo Palacios.
"La medida ya ha sido notificada a los interesados y a sus abogados", añadió.
Según Palacios, Perenco seguirá operando en sus campos petroleros, "lo que estamos reteniendo es la participación que ellos tenían en la producción, entre el 70 y 80 por ciento dependiendo de los campos".
Pese a la medida, Palacios declaró que "estamos abiertos a una negociación con la compañía, únicamente lo que hayamos retenido hasta la fecha de cualquier acuerdo servirá como crédito para la deuda y podríamos programar lo restante. No estamos cerrados para nada", dijo el ministro.
Los impuestos que adeuda Perenco corresponden a la "Ley 042", que se estableció en 2006 para que el Estado ecuatoriano reciba la mitad de las ganancias adicionales obtenidas por las petroleras privadas, ante el alto precio del petróleo en el mercado internacional en ese momento.
Poco después de su llegada a la Presidencia, en 2007, Rafael Correa anunció que se debían revisar los contratos de las grandes petroleras extranjeras para equilibrar sus ganancias con las del Estado.
En este sentido estableció un cambio en la modalidad de contratos con las petroleras para pasar de los actuales de participación a otros de prestación de servicios.
Ante el llamado proceso de coactiva (apremio), que permite retener beneficios o incautarse de bienes ante la falta de pago, esta mañana el canciller ecuatoriano, Fander Falconí, señaló que se trata de un caso aislado de una compañía francesa y que no afecta a las relaciones diplomáticas con ese país.
"Tenemos unas relaciones extraordinarias con Francia, una relación de mutua colaboración y mutua ayuda, este es un hecho aislado de una empresa petrolera", declaró, al añadir que la relación con el país europeo "está absolutamente normal y en su mejor momento".