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El Gobierno niega que las medidas de fiscalidad de la energía perjudiquen a la competitividad empresarial

El Gobierno niega que las medidas de fiscalidad de la energía aprobadas en lo que va de legislatura perjudiquen a la competitividad empresarial, y asegura estar tomando "las medidas necesarias" para evitar que el déficit de tarifa se traslade a la factura final que pagan los consumidores domésticos.
En respuesta al presidente del grupo parlamentario de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), Cayo Lara, que se interesó por este asunto en septiembre de 2012, el Ejecutivo asegura que la Ley de Medidas fiscales para la sostenibilidad energética, aprobada en diciembre de 2012, tiene como objetivo "armonizar el sistema fiscal español con el uso eficiente y respetuoso con el medioambiente y la sostenibilidad, al amparo de lo establecido en la normativa de la UE".
"Las medidas fiscales aprobadas no perjudican la competitividad de la industria española", afirma a renglón seguido, recordando que precisamente la mejora de la competitividad industrial es uno de los objetivos de la norma, tal y como se recoge en la propia exposición de motivos de la ley.
El proyecto de ley de Medidas fiscales para la sostenibilidad energética se aprobó con el objetivo de acabar con el déficit de tarifa y recaudar 2.734 millones adicionales gracias a nuevos impuestos a la nuclear, un canon a la hidráulica, un nuevo gravamen del 6% a la producción de energía para todas las tecnologías y céntimos verdes para el gas, el carbón y el fuel oil.
Por último, el Gobierno subraya que tanto la reforma de fiscalidad energética mencionada como otros proyecto de ley aprobados durante esta legislatura tratan de "evitar que el déficit tarifario se traslade a la factura final de los consumidores domésticos".