Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Gobierno mejora sus previsiones de crecimiento

Hace justo un año el Gobierno explicaba con gestos serios y tono pesimista el plan de estabilidad que enviaba a Europa. Se trataba de un auténtico jarro de agua fría para las esperanzas de recuperación que aumentaba las previsiones de desempleo para los años siguientes y que reconocía que no se crecería por encima del 1% hasta el año 2016. Pero doce meses más tarde y tras una mejora de las previsiones el pasado septiembre, el ánimo del Ejecutivo parece bien diferente y eso se plasma en la revisión del plan, que recoge una bajada de un punto de la tasa de paro hasta rozar el 25%. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría ha asegurado que a finales de 2015 habrá menos parados que a finales de 2011, fecha en la que el PP llegó al poder, lo que implica recuperar 600.000 puestos de trabajo en dos años. Para que eso se haga realidad tendrán que cumplirse las nuevas previsiones de crecimiento del 1,2% para este año y 1,8 para el que viene. La mayor novedad en los números que ha presentado el ministro de Economía es el despegue de la demanda doméstica. Luis de Guindos además ha asegurado que 2014 marcará un antes y un después en la salida de la crisis.  De momento el PIB ha crecido un 0,4 en el primer trimestre, y ha aumento de la recaudación, a esto habrá que sumar la reforma fiscal que incluye el plan y que permitirá bajar impuestos a partir del año que viene. Sobre este asunto el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha asegurado que su departamento prevé reducir la fiscalidad a las empresas y las PYMES para favorecer el crecimiento y ha rechazado cualquier subida de impuestos más allá de las que sean obligatorias por la normativa comunitaria. Hasta el principal peligro para la recuperación, el riesgo de deflación, parece haberse alejado con el crecimiento del IPC en medio punto durante el mes de abril.