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Gómez dice a CEOE que en España es fácil despedir y le pide que "no enturbie" la negociación con sindicatos

El ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, ha respondido este viernes a la CEOE que las crisis "no son buenos momentos" para plantear rebajas "sustanciales" en el coste del despido y le ha pedido que "no altere ni enturbie" la negociación que mantiene abierta con los sindicatos con propuestas "que no invitan al acuerdo".
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Gómez ha recordado a la patronal que, aunque en España los costes del despido improcedente son altos, no así los del despido procedente, no deja de ser el país de Europa donde es "más fácil" despedir pues, en virtud de una reforma aprobada en 2002 por el Gobierno del PP, se puede prescindir de un trabajador "sin causa ni justificación".
En este sentido, el ministro ha subrayado que en aquellos países donde los costes son más bajos, se necesita una justificación para que el empresario pueda despedir a un trabajador, al contrario de lo que sucede en España, donde el despido es "muy sencillo". Gómez ha añadido que la reforma laboral que aprobó el Gobierno socialista pretendía hacer más fácil el despido pero cuando haya "causa".
"Las crisis no suelen ser buenos momentos para producir reducciones en el coste del despido, lo que hay que hacer es dotar a las empresas de mayor flexibilidad, pero no a través del despido, sino del horario, la jornada e incluso el salario", ha explicado el ministro.
En su documento de propuestas para los candidatos electorales, la CEOE reclama recortar la indemnización por despido improcedente a 20 días por año trabajado (ocho de ellos pagados por el Fogasa) y a 12 la de los despidos objetivos.
En cuanto a las propuestas empresariales para la reforma de la negociación colectiva, el ministro de Trabajo ha advertido de las consecuencias negativas que supondría reducir la negociación colectiva a convenios de empresa o acuerdos individuales entre empresa y trabajador, pues millones de trabajadores se quedarían sin protección.
"La reforma no puede ser excluir de la negociación colectiva a centenares de miles, millones de trabajadores, que trabajan en pymes y no tienen convenio colectivo propio. ¿O es que vamos a tener convenio en cada empresa de cuatro, de cinco, de seis, de siete trabajadores. Lo que se pretende en realidad cuando se dicen esas cosas es que no haya negociación colectiva en las pymes, que no haya protección para sus trabajadores", ha denunciado Gómez.
Por ello, el ministro ha pedido a la CEOE que "tenga más presente su importante negociación" con las organizaciones sindicales, que considera que está "razonablemente bien encaminada", y "no altere, complique ni enturbie" esta negociación con propuestas que "no invitan al acuerdo" en materias como la extensión hasta 2014 de la moderación salarial que pactaron ambas partes para el periodo 2010-2012.