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Guindos no descarta tener que inyectar más fondos en la banca y reconoce no saber cuánto costará el rescate

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha reconocido este lunes que no será posible saber cuánto cuesta el rescate bancario a los contribuyentes españoles hasta que finalice el proceso con la venta de las entidades financieras que aún están bajo el control del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), y no descarta siquiera que pueda ser necesario destinar más fondos a este sector.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Economía del Congreso, reunida en sesión extraordinaria, ha defendido la reestructuración financiera que ha articulado el Ejecutivo durante los dos últimos años, y que ha permitido conseguir un "buen cumplimiento" de los objetivos a medio plazo que se habían marcado en el Memorándum de Entendimiento (MoU).
Como ejemplo, ha mencionado la salida al mercado tanto de Banco de Valencia como de NCG Banco, cuya venta al grupo venezolano Banesco por 1.000 millones de euros constituye "la primera vez que la venta de una entidad con participación del sector público no incluye ni un esquema de protección de activos ni garantías adicionales de riesgos futuros más allá de lo ofrecido por el FROB y que conocían todos los potenciales interesados".
"Además, se ha hecho manteniendo la identidad del banco, sin que haya sido absorbido ni haya habido destrucción de empleo, y desde ese punto de vista nos tendríamos que felicitar", ha añadido el titular de Economía.
CAMBIO EN LAS PERCEPCIONES
Sin embargo, los ingresos obtenidos por la venta de la entidad gallega están muy por debajo de los 9.000 millones de euros que inyectó el sector público, algo que podría volver a suceder con otras entidades y por lo que los portavoces de la oposición han preguntado a De Guindos.
"Veremos cuando se acabe el proceso", ha respondido el ministro, subrayando que lo importante es conseguir un "cambio sustancial en la valoración de la posición de la participación del FROB" en cada entidad para conseguir una buena venta, lo que depende de "la buena gestión y la mejora de la percepción de la economía española, que continúe subiendo".
Y es que de los 61.000 millones de euros aproximadamente que se han inyectado hasta la fecha, unos 38.000 millones han ido al llamado 'grupo 1' del rescate --Bankia, Banco de Valencia, Catalunya Caixa y NCG Banco--. Con ese dinero, se ha "cubierto el agujero" que tenían estas entidades para "llevar luego sus ratios de capital al 9% que se exigía de media".
"Pero nadie, ningún inversor, va a pagar el agujero. Van a pagar por una entidad saneada y donde se ha inyectado suficiente capital para que genere rentabilidad a futuro", ha advertido el ministro, apostillando además que "la fuente principal de retorno para cubrir esas inyecciones de capital público tiene que ser la privatización de Bankia, que es el jugador principal" y que recibió 22.000 millones.
DEUDA DESPROPORCIONADA DE CATALUNYA CAIXA
De Guindos también ha advertido de que hasta la fecha se han inyectado en el sector financiero de forma directa "61.000 millones de euros aproximadamente, por el momento", reconociendo que "existe la posibilidad" de que esa cifra aumenta a resultas del esquema de protección de activos de la CAM, que "será seguramente el principal elemento de gasto en una entidad" ya que "puede acabar teniendo un coste de 15.000 millones de euros".
Una cantidad desproporcionada si se tiene en cuenta el tamaño de la entidad castellano-manchega, la primera en quebrar aún con el PSOE en el Gobierno. Lo mismo ocurre con Catalunya Caixa, que ha requerido 12.000 millones de euros a pesar de ser "cuatro o cinco veces más pequeña que Bankia".
De este modo, la caja catalana es "la entidad que más ayudas ha recibido en términos relativos". "El agujero no tenía parangón en el sistema financiero español. Algún día, cuando se haya privatizado, vendré para hablar de Catalunya Caixa", ha prometido el ministro, sin precisar cuándo comenzará ese proceso.