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Hacienda achaca la caída de ingresos en Sociedades a una "situación excepcional" y dice que crecerán en 2016

Traslada a Bruselas que si se produce en este impuesto una pérdida de recaudación mayor de la prevista, el nuevo Gobierno podrá adoptar cambios normativos para evitarlo
El Ministerio de Hacienda ha indicado este martes que la caída del 48,7% interanual de los ingresos por el Impuesto de Sociedades en el primer pago fraccionado del mes de abril se debe a una "situación excepcional" por la rebaja del impuesto que entró en vigor en enero de este año, y asegura que tanto el resto de pagos fraccionados como la recaudación en su conjunto repuntarán en los próximos trimestres y cuando se produzca la liquidación del ejercicio 2016.
Fuentes del departamento que encabeza Cristóbal Montoro trasladaron a Europa Press que no se puede sacar la conclusión de que la caída del primer pago a cuenta del año está anticipando un descenso de la recaudación del Impuesto sobre Sociedades a lo largo de 2016, "y mucho menos en las proporciones en que lo ha hecho el pago fraccionado".
Según Hacienda, la caída del 48,7% interanual del pago fraccionado en Sociedades, aunque es un descenso "muy llamativo, no es alarmante", por cuanto no refleja un empeoramiento de la actividad económica de las empresas, sino que se debe a "circunstancias transitorias", que no muestran una tendencia de reducción de la recaudación sobre el PIB, ni un empeoramiento de los beneficios empresariales.
Así, indica que los beneficios de los grupos consolidados en este periodo han crecido un 17,4%, y las grandes empresas que no pertenecen a estos grupos han visto aumentar sus beneficios un 4,3%, lo que da un crecimiento medio de los resultados empresariales del 12,4%.
Además, apunta que el resto de los ingresos tributarios han crecido hasta abril un 1,4%, al tiempo que la favorable evolución del consumo ha seguido impulsando el crecimiento de impuestos como el IVA (+3,2%), mientras que la recaudación del IRPF ha caído "solo ligeramente" a pesar del descenso de los tipos, gracias al aumento del empleo y al crecimiento de los pagos de autónomos.
En la misma línea, destaca que las bases imponibles de los principales impuestos crecieron en el primer trimestre un 2,3%, una tasa superior a la de los dos últimos trimestres y parecida al crecimiento medio observado tanto en 2014 como en 2015.
LA CAÍDA SE DEBE A LA REBAJA FISCAL.
En este sentido, el Ministerio de Hacienda afirma que la caída de los ingresos por Sociedades se debe a que este año se bajó el tipo del impuesto hasta el 25% y además se eliminaron las medidas transitorias que se aprobaron en 2012 para el cálculo del pago fraccionado. Estos dos efectos, añade, suponen una reducción de la recaudación de 1.782 millones de euros, de los que Hacienda espera recuperar 1.434 millones en la cuota diferencial que se abone en 2017.
"Es una rebaja tributaria que, lógicamente, tiene un primer efecto sobre la recaudación, al menos en los primeros pagos fraccionados, pero después esta reforma tendrá efectos positivos en las empresas, que mejorarán su competitividad y su capacidad para crecer y crear puestos de trabajo y para mejorar sus beneficios, una parte de los cuales tributarán en el Impuesto sobre Sociedades", subraya.
Igualmente, apunta que el primer pago fraccionado de 2015 incorporó un hecho excepcional que aumentó la recaudación y que no se ha producido en 2016: la privatización de Aena, que supuso un crecimiento no recurrente del primer pago fraccionado el pasado año, periodo en el que los beneficios empresariales crecieron un 23,1% y que habrían crecido un 18% sin esta privatización.
En cualquier caso, fuentes del Ministerio de Hacienda indicaron a Europa Press que ya en el Programa de Estabilidad que remitió el Gobierno a Bruselas en abril se contempla expresamente la posibilidad de que se produzca una pérdida de recaudación de este impuesto superior a la estimada como consecuencia del fin de la vigencia en 2016 de determinadas medidas temporales y por la rebaja de los tipos.
NO VE NECESARIO ADOPTAR MEDIDAS ADICIONALES.
Si así fuera, afirma el Ejecutivo en el Plan de Estabilidad, "se podrían tomar medidas para limitar su impacto en 2016", y añade que "el nuevo Gobierno podría activar cambios normativos que, sin incrementar la fiscalidad de las personas jurídicas, garantizasen un impacto limitado en la recaudación de este impuesto".
En cualquier caso, apunta que al tener la evolución del primer pago fraccionado un "efecto temporal", que puede verse "diluido a lo largo del año" y teniendo en cuenta la mejora de las bases imponibles, "no es necesario tomar ahora medidas adicionales".
De hecho, agrega, las primeras señales que la Agencia Tributaria tiene sobre la evolución de la recaudación de mayo confirman que este primer pago fraccionado es un "hecho aislado" y que se mantiene el ritmo de evolución de la recaudación.