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Los tipos y el IPC permiten una leve mejora en la confianza de los consumidores

Los consumidores aprovechan para realizar compras en las grandes superficies y comercios durante las rebajas. EFE/Archivotelecinco.es
La confianza de los consumidores españoles mejoró ligeramente en enero, debido a la bajada del IPC y de los tipos de interés, aunque sigue en niveles mínimos y está veinte puntos por debajo que hace un año, lo que hace prever que el gasto de los hogares no va a mejorar en los próximos meses.
La confianza de los consumidores españoles mejoró ligeramente en enero, debido a la bajada del IPC y de los tipos de interés, aunque sigue en niveles mínimos y está veinte puntos por debajo que hace un año, lo que hace prever que el gasto de los hogares no va a mejorar en los próximos meses.
El Indicador de Confianza de Consumidor que elabora el Instituto de Crédito Oficial (ICO) subió así en enero 1,2 puntos, hasta los 50,1, debido sobre todo a una mejora en las expectativas de futuro, que repuntaron 3 puntos, mientras que, por el contrario, cayó en seis décimas la percepción que los ciudadanos tienen sobre la situación actual.
El hecho de que la confianza haya mejorado en el actual contexto de crisis y cuando todos los organismos siguen augurando un empeoramiento de la economía, puede deberse a que los consumidores crean que el deterioro en España "ha tocado suelo" y que hay posibilidades de una cierta recuperación, según señaló en rueda de prensa el presidente del ICO, Aurelio Martínez.
Martínez reconoció el peso que ha podido tener en la mejora de este indicador la bajada de la inflación y la caída de los tipos de interés, y también sugirió que las medidas tomadas por las autoridades para atajar la crisis pueden estar ya influyendo.
Sustentó esta teoría en la mejora de la confianza no sólo en España, sino también en el Reino Unido, en Estados Unidos y en el conjunto de la UE.
Además, señaló que esta encuesta hay que situarla en el momento en el que se hace, que suele ser el día 20 de cada mes, y en este caso la fecha coincidió con la investidura del presidente estadounidense, Barack Obama, lo que también pudo ayudar a dar una "percepción de optimismo".
En cualquier caso, el presidente del ICO reconoció que la peor percepción de los consumidores se la lleva el empleo, con sólo 13 puntos en lo que a situación actual se refiere, lo que refleja los malos datos que están apareciendo.
Así, según los datos del Ministerio de Trabajo conocidos hoy, el desempleo aumentó en enero en 198.838 personas, lo que situó el número de parados registrados en 3.327.801.
La confianza de los consumidores se hace con una media del índice de expectativas y el de situación actual.
Para Martínez que la percepción sobre el empleo "no puede bajar mucho más", sobre todo porque el límite es cero, y porque, en su opinión, "se tiende al optimismo".
Mientras las expectativas mejoran y están muy por encima, en 71,1 puntos, la percepción de la situación económica de este momento sigue deteriorándose, y se encuentra sólo en 29,1 puntos, algo que para el ICO es coherente con la caída que de la inflación y de los tipos de interés, dos datos a los que los consumidores prestan especial atención.
Además, según el Instituto, puede reflejar que las medidas tomadas para hacer frente a la crisis, aunque todavía no hayan desplegado la plenitud de sus efectos positivos, comenzarán a hacerlo en los próximos meses.
La hasta ahora tradicional correlación del precio del petróleo con la confianza de los consumidores -cuando subía el crudo caía este indicador- ya no es tal debido a la fuerte bajada del coste de esta materia prima.
Sí va en la misma línea la evolución de la confianza con la de la economía: el indicador de este mes adelanta una caída del PIB de al menos el 1 por ciento, en consonancia con el retroceso económico que ya se está produciendo.
El ICO elabora el Indicador de Confianza a partir de una encuesta a 1.000 ciudadanos, a los que se les pide valorar como "mejor" o "peor" la situación de su economía familiar, la economía española y el empleo respecto a la que existía seis meses antes, así como sus expectativas para los próximos seis meses sobre estas tres mismas cuestiones.
El indicador se calcula como media aritmética de los balances de situación actual y expectativas, cuyos valores oscilarán entre 0 y 200 puntos.
Esto supone que si el indicador está por encima de 100 puntos la percepción es favorable y optimista, y por debajo de 100 es negativa o pesimista.