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Isolux ficha a D.F King para identificar y negociar con los tenedores de sus bonos

Isolux ha contratado a D.F King, una firma del grupo Orient Capital, para que recopile información sobre los tenedores de sus emisiones de bonos con el fin de establecer un canal de comunicación y negociación con todos sus inversores, según informó la compañía.
El grupo toma esta iniciativa mientras esta semana prevé iniciar las negociaciones con sus acreedores, tanto la banca como los propios bonistas, sobre el plan que ha diseñado para reestructurar la compañía y refinanciar su deuda, que asciende a unos 4.600 millones.
La firma australiana se suma a Houlihan Lokey y a Rothschild, las dos compañías a las que Isolux contrató como asesores para su plan de reestructuración.
Ahora, con el fin de "mejorar la comunicación con todos sus inversores", la compañía de construcción, ingeniería y concesiones ha contratado a D.F. King para que "recopile un listado actualizado de todos sus inversores con el fin de mejorar las vías de comunicación con todos ellos".
Con este mismo fin, Isolux llama a los tenedores de sus bonos a comunicar sus identidades, bien a través de sus entidades financieras, o bien mediante una dirección de Internet.
En la actualidad, el grupo tiene vivas dos emisiones de bonos por un valor total de 850 millones de euros, que vencen en 2021 y que devengan un interés del 6,625%.
En virtud del plan de 'rescate' propuesto por la empresa, los bancos y los bonistas se harían con el control del capital del grupo mediante un canje de deuda por acciones.
PLAN DE 'RESCATE'.
En concreto, Isolux plantea canjear por nuevos títulos propios un máximo de 1.260 millones de euros de deuda a través de una ampliación de capital, según indicaron a Europa Press en fuentes del sector.
De esta forma, los bancos y los bonistas pasarían a ostentar el 95% del capital de la compañía (un 45% los bonistas y algo más del 50% los bancos), mientras que el presidente y el vicepresidente del grupo José Gomis reducirán hasta un 5% su actual participación de control del 50%.
El importe definitivo que se capitalizará dependerá de las desinversiones de activos que la compañía logre realizar.
La capitalización afectaría a un tramo (el 'tramo C') de los tres en los que Isolux propone restructurar su deuda. El 'tramo A' correspondería a los 200 millones de euros que los bancos se han comprometido a inyectar en la empresa para garantizar su liquidez a corto plazo, mientras que el tramo B', de unos 600 millones de euros, constituye el pasivo ligado al negocio de construcción e ingeniería, con lo que amortizaría con los recursos que genere esta actividad.