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Isolux recibe 200 millones de la banca para garantizar su viabilidad en lo que se refinancia

CaixaBank y Santander ya han realizado un primer pago de 80 millones
Isolux recibirá en los próximos días una inyección de 200 millones de euros de un total de doce bancos, los que más exposición tienen en la deuda del grupo de construcción y concesiones, según confirmaron a Europa Press en fuentes del sector.
Con este importe, las principales entidades acreedoras pretenden garantizar la estabilidad a corto plazo de la compañía que preside Luis Delso, para contar así con tiempo suficiente para negociar su refinanciación y reestructuración.
Asimismo, con la inyección de capital, la banca pretende evitar que Isolux tenga que acogerse al 'preconcurso' de acreedores, tal como avanza 'Expansión' en su edición de este martes.
Del total de 200 millones de euros que los doce principales bancos han convenido en aportar a Isolux, el grupo ha recibido ya un primer pago de 80 millones de euros abonado por CaixaBank y Santander, según indicaron a Europa Press dichas fuentes.
La entidad que preside Ana Botín es la que más exposición tiene a la deuda financiera de la compañía, mientras que el banco presidido por Isidre Fainé, además de figurar como uno de los principales acreedores, es también accionista del grupo con alrededor del 29% de su capital.
De hecho, y según las mismas fuentes, CaixaBank aportará alrededor de la mitad del total de 200 millones que Isolux acabará de recibir en los próximos días.
Además de Santander y CaixaBank, entre los bancos con más exposición a la deuda de Isolux figuran Banco Popular, Bankia, Banco Sabadell y Société Générale. La banca cuenta con KPMG para que le asesore en este proceso, mientras que Isolux ha contratado a las firmas Rothschild y Houlihan Lokey.
La deuda financiera constituye una parte del endeudamiento total de unos 4.600 millones de euros que actualmente soporta el grupo de construcción e ingeniería y que pretende reestructurar para garantizar su viabilidad futura. El resto del pasivo corresponde a deuda de proyecto, avales y bonos, entre otros instrumentos.
LA BANCA TOMARÁ EL CONTROL.
El plan de la compañía que pretende abordar a partir de ahora con sus bancos pasa por que las entidades canjeen deuda por acciones de la compañía a través de una ampliación de capital.
La operación daría a la banca el control de la sociedad, si bien su dimensión final dependerá de los activos que finalmente venda Isolux. La compañía tiene actualmente colgado el cartel de 'se vende' en la filial fotovoltaica T-Solar y en un conjunto de líneas de transmisión de Brasil.
No obstante, la venta de estos negocios está pendiente de que Isolux acabe de cerrar el reparto de activos que pactó con el fondo canadiense PSP cuando ambos resolvieron liquidar la empresa conjunta de concesiones que mantuvieron hasta comienzos de 2015.
Isolux está actualmente controlado por su presidente, Luis Delso, y su consejero delegado, José Gomis, quienes con la entrada de los bancos diluirían su actualmente participación de algo más del 50%. En el capital del grupo está también presente el Fondo de Garantía de Depósitos, con una participación del 11% que heredó de la extinta Caja Castilla-La Mancha.