Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Moody's valora el pacto de Abengoa con sus acreedores ya que aumenta la probabilidad de evitar el concurso

Moody's ha valorado el respaldo obtenido por Abengoa del 75,04% de los acreedores a su solicitud de la homologación del contrato de 'standstill' o prórroga en el proceso de negociación de su reestructuración financiera, ya que aumenta la probabilidad de la compañía de "evitar una insolvencia formal".
En un informe, la agencia de calificación, que mantiene el rating de Abengoa en 'CA' con perspectiva 'negativa', califica el acuerdo de 'credit positive', ya que, de confirmarse, permitirá a la compañía, poner en práctica el plan de reestructuración financiera que anuncio el pasado 18 de marzo.
Abengoa presentó este lunes un pacto para la solicitud de 'standstill' que cuenta con el apoyo del 75,04% de los acreedores, superando la mayoría requerida por la ley, que establece un límite del 60%.
Moody's señala que esta prórroga concederá a Abengoa un periodo de tiempo para negociar la reestructuración de su deuda y aumenta "considerablemente" la probabilidad de llegar a un acuerdo con la mayoría de sus acreedores.
Para la agencia, la ejecución con éxito de la reestructuración permitiría a Abengoa establecer una estructura de capital más sostenible y dotarse de la liquidez necesaria, que es "crucial" para la estabilidad del negocio de la compañía y para cumplir con los objetivos en el plan de viabilidad.
El plan de reestructuración financiera de Abengoa prevé reducir al 5% la participación de los actuales accionistas. Al margen de los actuales, que dispondrán de la opción de elevar su participación al 10% en la Nueva Abengoa, el acuerdo incluye además una inyección de entre 1.500 y 1.800 millones de euros en cinco años a la que se conoce como 'dinero nuevo' y cuyos partícipes tendrán acceso al 55% del capital.
En cuanto a los actuales acreedores de la compañía, tendrán un 30% en la Nueva Abengoa, después de sufrir una quita del 70%. En este grupo figura el grupo de los bancos implicados en las negociaciones, inicialmente conocido como 'G-7' y reducido a 'G-6' tras la salida del Banco Sabadell, además de los bonistas