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Nadal dice que la intención de derogar reformas de los otros partidos plantea un escenario "irreconciliable"

Critica que la izquierda se olvide en la competitividad y se centre en políticas de reparto
El jefe de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno en funciones, Álvaro Nadal, ha dicho este viernes que la derogación de las reformas emprendidas en la pasada legislatura que se incluye en el acuerdo de PSOE y Ciudadanos y en el ideario de Unidos Podemos plantea un escenario "antagónico e irreconciliable" con el PP.
No obstante, si se dejasen las reformas estructurales fuera del tablero, cree que habría muchas cuestiones que podrían pactar los tres grandes partidos "moderados", en referencia a PP, PSOE y Ciudadanos. Entre ellos, ha mencionado la financiación autonómica y de los servicios públicos o la mejora de la formación profesional y la innovación.
En una conferencia magistral sobre el cambio estructural en la economía española, organizada por la Cámara de Madrid, marcada por la campaña electoral previa al 26J, Nadal ha mostrado "preocupación" por la intención del PSOE de dar marcha atrás a las reformas del PP, como la laboral de 2012, y por que Ciudadanos haya pactado con los socialistas con este programa.
"Entiendo que la oposición me diga que no todo lo hemos hecho es perfecto, pero negar que había que hacer reformas y una profunda transformación de la economía, y que lo único que importa es meterse en procesos de reparto, me parece inaudito", ha dicho.
Acto seguido, Nadal ha centrado el tiro: "Que me los digan IU o Podemos, vale, que lo diga el PSOE, que lo ha hecho de tapadillo en la reforma laboral de 2011 porque sabían qué había que hacer, pero no cómo...Me preocupa Ciudadanos, que fue el único que no puso sobre la mesa un papel de legislatura (en el 20D), se plantó con las manos en los bolsillos y aceptó el 85% del PSOE, donde hay auténticas barbaridades".
Tras estas consideraciones, Nadal ha señalado que para el PP "solo hay una línea roja": "No estamos dispuestos a pactar la derogación total de nuestras reformas". Más allá, el director de la Oficina Económica del presidente del Gobierno ha señalado que "hay muchísimo campo de acuerdo en muchísimos temas" y que "si no se ha pactado, es porque no se ha querido".
MÁS COMPETITIVIDAD PARA UN MAYOR REPARTO.
Por otro lado, Nadal ha señalado que ir en contra de las reformas del PP es dar marcha atrás en el camino hacia una mayor competitividad, que en el último extremo es la fuente de crecimiento económico, de la creación de empleo y de la mejora de la rentas de todos los españoles.
En este sentido, ha planteado que el objetivo de las políticas económicas "debe ser la competitividad y no tanto el reparto". "Creando empleo se arregla todo. Uno puede querer repartir lo que quiera, pero si no lo hay, no lo puedes repartir", ha apostillado.
En su opinión, las políticas keynesianas de la izquierda, que apuestan por "inflar los gastos y las rentas artificialmente" como motor para impulsar el consumo y así el crecimiento y el empleo, tienen "un pequeño fallo", que es que esta mayor riqueza se acaba invirtiendo en la compra de productos de otros países más competitivos que España, como los países asiáticos.
En su opinión, la opción adecuada es mejorar la competitividad para ganar cuota exportadora y generar por ese lado la riqueza. Además, ha recordado que las políticas de incremento de gasto público llevan a un incremento de la "pelota" de la deuda pública.