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La OCDE advierte del riesgo para Europa de la incertidumbre política y el bajo crecimiento

La incertidumbre política en la Unión Europea amenaza con lastrar las inversiones y agravar las condiciones financieras en la región, cuya lenta recuperación le hace vulnerable a las sacudidas globales y puede provocar un círculo vicioso con el sector bancario europeo, según advierte la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ha rebajado su previsión de crecimiento para la zona euro.
En concreto, la institución ha recortado cuatro décimas su previsión del pasado mes de noviembre para 2016 y en dos décimas la de 2017, que ahora se sitúan en el 1,4% y el 1,7%, respectivamente.
Esta rebaja de previsiones para la eurozona se explica por el recorte de medio punto porcentual de la expectativa de crecimiento para Alemania en 2016, hasta el 1,3%, que en 2017 será del 1,7%, dos décimas menos de lo estimado en noviembre.
Asimismo, la OCDE ha revisado a la baja su pronóstico para Francia, hasta el 1,2% en 2016, frente al 1,3% de noviembre, y el 1,5% en 2017, una décima menos de la anterior estimación, mientras que en el caso de Italia, la organización prevé que su PIB crecerá este año un 1%, cuatro décimas menos de lo estimado en noviembre, y un 1,4% en 2017, en línea con la anterior previsión.
"La lenta recuperaciónen la zona euro es un factor importante que lastra la recuperación global y deja a Europa vulnerable a sacudidas globales", advierte la OCDE.
De este modo, la institución alerta del riesgo de que la región quede "atascada" en una situación de bajo crecimiento, baja inflación y una confianza débil para generar mayores inversiones que permitieran mejorar la productividad y la creación de empleo.
Asimismo, la OCDE advierte de que este bajo ritmo de crecimiento puede llegar a crear una retroalimentación negativa con el sector bancario, como reflejan las recientes caídas de las acciones de los bancos.
"La UE se enfrenta a desafíos crecientes para mantener el respaldo al proyecto europeo, incluyendo la oleada de refugiados, las amenzas de seguridad, la impopularidad de las medidas de austeridad y las fuerzas centrífugas en una serie de países", advierte la OCDE.
Asimismo, la institución advierte de que "esta incertidumbre política amnaza con perjudicar más la inversión y podría llevar a condiciones financieras más difíciles, lo que deprimiría el ya débil crecimiento en Europa".
De este modo, la OCDE subraya la necesidad de que Europa recupere la conciencia de sí misma y hable con una sola voz para promover el crecimiento y la unidad.
En este sentido, la institución recomienda impulsar la armonización regulatoria que permita impulsar el plan de inversiones patrocinado por Jean Claude Juncker, así como que el Banco Europeo de Inversiones acepte financiar proyectos más arriesgados. "Se requiere mayor ambición para hacer las instituciones europeas más favorables al crecimiento y la productividad", señala la institución.