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El PP rechaza en el Congreso pedir la retirada de los billetes de 500 euros porque es competencia del BCE

La Comisión de Economía del Congreso ha rechazado este martes instar al Gobierno a que promueva en las instituciones europeas la eliminación de los billetes de 500 euros como medida para luchar contra el fraude fiscal.
La iniciativa, planteada por la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), ha recibido el respaldo de PSOE, PNV, BNG y Amaiur, y la abstención de CiU. Por su parte, tanto el PP como UPyD se ha opuesto al planteamiento, aun cuando comparten el objetivo de lucha contra el fraude y la economía sumergida que inspira el texto.
Así, la diputada 'popular' Pilar Marcos ha justificado la postura de su grupo argumentando que "se puede instar al Gobierno a hacer muchas cosas, a que utilice todo los medios a su alcance para luchar contra el dinero negro y el fraude fiscal, pero se le puede instar a hacer lo que no puede ni debe hacer según los tratados europeos", que "dejan meridianamente claro" que este tema es "competencia exclusiva del Banco Central Europeo (BCE)".
Un organismo que, según sus reglas de funcionamiento, debe ser "siempre independiente" en el ejercicio de sus competencias y que "no puede ni solicitar ni aceptar instrucciones de nadie". Por eso, y porque el mantenimiento de los billetes de 500 euros "no limita la determinación del Gobierno para luchar contra el dinero negro y el fraude" por otras vías, los 'populares' han rechazado la iniciativa.
DEBATE ANTIGUO
A renglón seguido, Marcos también ha recordado que éste es un "debate tan antiguo" como el propio proyecto de la Eurozona, pero ha recordado que el presidente del BCE, Mario Draghi, ya se manifestó en 2012 sobre el mismo, señalando que no suprimiría los billetes de 500 euros porque "su cantidad en circulación es estable y su peso relativo es equivalente al de otros billetes de elevado valor facial de otras divisas". Lo mismo argumentó el comisario de Competencia, el español Joaquín Almunia.
"Tenemos normas españolas y europeas, y sentencias judiciales. Se tata de cumplirlas y hacerlas cumplir. Pero el sistema no puede ser que el Gobierno incumpla sus compromisos o que haga lo que no puede ni debe", ha concluido la diputada.
Algo parecido opina el portavoz económico de UPyD, Álvaro Anchuelo, quien ve la iniciativa "bienintencionada" aunque señala algunos problemas que podría implicar su puesta en marcha. Entre otros, la necesidad de "buscar un equilibrio" entre la transparencia de las transacciones y la agilidad para las que sí son legales, sobre todo dado que ya hay otros límites al pago en efectivo.
Además, ha alertado de que la propuesta "confunde causas con efectos", ya que el uso de billetes de 500 euros es simplemente una "manifestación" de un fraude que existiría incluso a través de billetes más pequeños.
A GUINDOS LE PARECE BIEN
Sin embargo, Joan Coscubiela (IU-ICV-CHA) ha insistido en que esta "modesta" medida permitiría luchar de forma eficaz contra la economía sumergida "e incluso criminal" y el fraude fiscal, superando así la "evidente" falta de colaboración del sistema financiero con el Estado ante estas prácticas fraudulentas.
De hecho, el diputado catalán ha recordado que hace un año el propio ministro de Economía, Luis de Guindos, "declaró públicamente que le parecía razonable suprimir estos billetes para frenar el fraude, e incluso se permitió una cierta broma diciendo que él, como el común de los mortales, no había tenido jamás un billete de 500 euros en sus manos".
"Eso, más que una anécdota, es la evidencia de una realidad: los billetes de 500 euros no sirven para el tráfico mercantil ordinario sino que se están utilizando para canalizar una parte de la economía sumergida y del fraude. Ha llegado el momento de que la UE se plantee claramente que eso no puede continuar siendo así, y de que España sea beligerante con el problema. Ha llegado el momento de no ponerle paños calientes", ha concluido.
Manuel González Ramos, del PSOE, está de acuerdo con esta valoración, ya que considera que "suprimir los billetes de 500 euros puede ser una medida eficaz para aflorar economía sumergida". "La retirada sería completamente factible tras un periodo de advertencia para depositarlos en los bancos o para cambiarlos por otros más pequeños, siempre que quede acreditada la procedencia", ha argumentado.
No obstante, ha señalado que si el PP apoyara esta propuesta "iría en contra de su propio modo de operar internamente" ya que "sin billetes de 500 euros sería difícil que un tesorero del PP pudiera pagar en 'b' hasta 25.000 euros en sobres, como Luis Bárcenas dijo ante el juez que había hecho". "Los billetes morados los ven sólo unos pocos y, desde luego, lejos del circuito transparente del dinero", ha concluido.
Por su parte, Rafael Larreina (Amaiur) cree que ésta sería una medida positiva para cambiar la "generalizada" cultura del fraude que hay en España y ha reprochado a los que se escudan en "todo tipo de razones" para no atajar este problema. Además, ha recordado que el BCE debe practicar su independencia pero "respondiendo al interés general de los europeos" y que "alguien tiene que hacerle llegar" ese interés general.
REPERCUSIONES ECONÓMICAS
Finalmente, Inmaculada Riera (CiU) ha subrayado que no sólo se deben tener en cuenta las consecuencias de la retirada de los billetes de 500 euros desde el punto de vista tributario, sino también desde el punto de vista económico, analizando por ejemplo su incidencia sobre la fortaleza de la moneda común o sobre su función como depósito de valor.
"Más que defender en las instituciones europeas la eliminación de los billetes de 500 euros, lo que sí es muy importante y necesario es llevar a cabo reformas firmes y contundentes en nuestro ordenamiento jurídico para incorporar medidas efectivas y reales de lucha contra el fraude y la economía sumergida. Este debate debe afrontarse de una manera global y, sobre todo, en el marco europeo", ha concluido.