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Puigdemont descarta que el Govern suba el IRPF: "No es nuestra hipótesis de trabajo"

Afirma que Barcelona resiste cualquier política aunque sea un "proyecto desenfocado"
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha afirmado este martes que el Govern está trabajando para que en la ley de acompañamiento de los Presupuestos 2016 no haya retoques impositivos, y sobre el IRPF se ha mostrado tajante: "En la parte baja está un poco alto y en otro tramo se podría estudiar, pero no estamos en ese escenario, no es nuestra hipótesis de trabajo".
En un almuerzo conferencia organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y Deloitte, ha afirmado: "No nos gustan las subidas de impuestos generalizadas para corregir las deficiencias del sistema de financiación", de forma que ha abogado por reformar el sistema de financiación, lo que se debería haberse hecho hace dos años, en vez de cargar a los ciudadanos, ha expuesto.
Así, ha instado a encontrar la justa correspondencia en el Gobierno central para mejorar el sistema de financiación "sin haber de recurrir ni a retocar el IRPF ni a imaginar nuevas figuras impositivas; nuestra imaginación no se ha agotado, pero ha llegado ya a cierto límite".
Ha sostenido que todo el mundo está de acuerdo en que hay que pagar impuestos "con una ponderación" que no asfixie el crecimiento económico y permita sostener el Estado del Bienestar.
Ha defendido que las políticas que redistribuyen la riqueza requieren que haya riqueza para distribuir, y que la Generalitat está trabajando para crear riqueza y distribuirla mejor, pero no para que una parte de los ciudadanos viva en el "subsidio permanente", sino para que no necesiten subsidio.
Se ha mostrado de acuerdo con las reclamaciones empresariales de seguridad jurídica y simplificación administrativa, y ha dicho que el Govern afronta la construcción de Catalunya como país "desde la premisa absolutamente irrenunciable de la seguridad jurídica entendida como consecuencia de la voluntad ciudadana".
REFORMAS PENDIENTES
Como reformas pendientes, ha apuntado a tener plena libertad para hacer el sistema educativo que Catalunya y su economía merece, evitando "interferencias como las de la Lomce y ministros que quieren españolizar" y permitiendo ser más ágiles y autónomos.
También ha incidido en la necesidad de mejoras en las infraestructuras, y ha tomado como referente a Flandes respecto a su capacidad de alcanzar acuerdos directos y bilaterales con otros países para atraer inversiones extranjeras.
ELECCIONES GENERALES
Preguntado por la capacidad de entendimiento con el Gobierno central que surja de las elecciones del 26 de junio, ha ironizado: "Si los actores son los mismos con los que ya me he entrevistado, el margen de sorpresa es nulo, pero no soy el más indicado para descartar sorpresas de última hora".
Respecto a la posibilidad de que el Estado ofrezca a Catalunya un pacto fiscal alternativo a la independencia, ha insistido en que Catalunya será lo que decidan los ciudadanos catalanes.
PRESTIGIO DE BARCELONA
Otra pregunta del público ha cuestionado si una política municipal errónea del equipo liderado por Ada Colau puede perjudicar a la economía e imagen internacional de Barcelona, lo que Puigdemont ha descartado: "Muchas grandes ciudades del mundo se cambiarían ahora mismo por Barcelona con alcaldesa incorporada".
Ha asegurado que el prestigio de Barcelona es tan grande que "resistirá cualquier mala praxis y cualquier mala política, aunque sea un proyecto desenfocado", si bien ha reconocido que no se debe jugar con Barcelona, por que su buena o mala evolución repercute en toda Catalunya.