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PwC advierte de las tensiones de liquidez de Isolux

PwC, firma auditora de Isolux, advierte de las tensiones de liquidez que presenta la compañía de construcción e ingeniería, que actualmente afronta un proceso de reestructuración y refinanciación de su deuda.
"Llamamos la atención sobre el hecho de que a cierre de 2015 el balance de la compañía presentaba un capital circulante negativo", señala la firma auditora en un párrafo de énfasis que incluye en el informe anual de 2015 de Isolux.
En este informe, la compañía que preside Luis Delso informa de que, a cierre del pasado ejercicio, presenta un capital circulante negativo de 353 millones de euros.
Isolux acordó recientemente con sus principales bancos acreedores recibir una inyección de unos 200 millones de euros con el fin de atender a las necesidades de liquidez más perentorias de la empresa y garantizar su estabilidad en tanto se cierra su refinanciación.
En virtud del plan diseñado para acometer este proceso, los bancos acreedores y los bonistas de Isolux se quedarán con el 95% del capital social de la compañía a través de una operación de canje de deuda por acciones, según indicaron recientemente en fuentes del sector.
Los bonistas se harán así con alrededor del 45% de la empresa y los bancos con el control de algo más del 50% de su capital, mediante la suscripción de una ampliación de capital.
De esta forma, los actuales accionistas y gestores de Isolux limitarán su posición en la compañía hasta un 5%. En la actualidad, el presidente de Isolux, Luis Delso, y su vicepresidente, José Gomis, controlan el grupo al ostentar algo más del 50% del capital, en el que CaixaBank cuenta con un 28% y el Fondo de Garantía de Depósitos, con otro 11% que heredó de la extinta Caja Castilla-La Mancha.
El plan pasa también por sustituir al presidente por un profesional independiente, puesto para el que se ha elegido al exdirectivo de Repsol Nemesio Fernández-Cuesta, y al resto del equipo gestor.