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El auditor de cuentas de Reino Unido cuestiona la privatización de Royal Mail

La reciente salida a bolsa de Royal Mail, que tuvo lugar el pasado mes de octubre, no se desarrolló en los mejores términos para maximizar los intereses de los contribuyentes, que podrían haber logrado un mayor valor si el Gobierno hubiera asumido un acercamiento menos cauteloso hacia la operación, según refleja el informe elaborado por la Oficina del Auditor Nacional de Reino Unido (NAO).
Las acciones del histórico servicio postal de Reino Unido registraron una subida del 38% en su primer día de negociación en la Bolsa de Londres, lo que implicó una ganancia de 750 millones de libras (904 millones de euros) para los accionistas en una única sesión.
De hecho, las acciones de Royal Mail han experimentado desde entonces una revalorización del 72% y su precio ha oscilado entre los 455 y los 615 peniques, frente a los 330 peniques fijados para la OPV de la compañía.
"NAO concluye que podría haberse conseguido un mejor valor para los contribuyentes", señala el auditor estatal, que apunta que se decidió apostar por un precio de salida más bajo a cambio de garantizarse la culminación de la OPV. "Esto fue para alcanzar la prioridad de completar la venta en el momento previsto", añade.
En este sentido, el auditor de Reino Unido sostiene que el procedimiento de 'book building' empleado por el sindicato bancario limitaba la capacidad del Estado para determinar cuánta demanda habría a un precio superior al establecido para la OPV.
De este modo, el asesoramiento recibido por el organismo público encargado de la OPV apuntaba a que no existía una demanda significativa a mayores precios y, de este modo, consideró que elevar el precio conllevaba demasiadas dificultades y riesgos.
Asimismo, el informe de NAO señala que un pequeño grupo de inversores preferenciales pudo colocar un mayor número de órdenes que el resto ante la expectativa del Gobierno de que estos se convertirían en el núcleo de accionistas a largo plazo de Royal Mail.
"Sin embargo, casi la mitad de las acciones asignadas a estos inversores fueron vendidas con sustanciales beneficios a las pocas semanas", asevera el auditor.
Por otro lado, el informe apunta que, si bien el Estado se ha beneficiado por la revalorización de la participación del 30% que mantiene en la compañía, no obstante, siguiendo el consejo de sus asesores, se desprendió de la totalidad del 60% de acciones disponibles para la venta.
"Podría haber conservado 110 millones de acciones adicionales, valoradas en 363 millones de libras (438 millones de euros) al precio de la oferta y aún así habría cumplido el objetivo de reducir su participación por debajo del 50%", añade el auditor.