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La bolsa de Sao Paulo acumula un descenso del 7,1% en una semana de turbulencias

La Bolsa de Valores de Sao Paulo acumuló una bajada del 7,1 por ciento en la semana que terminó hoy principalmente por las turbulencias internacionales que llevaron a Wall Street a operar en su menor nivel en seis años.
Los temores a una posible nacionalización de bancos con problemas en Estados Unidos y Europa, lo que llegó a ser admitido por algunas autoridades, y la caída de los precios de las materias primas tuvieron un efecto desastroso en el mercado bursátil brasileño.
Tras haber cerrado en 41.674 puntos el viernes de la semana pasada, el Ibovespa, principal indicador de la Bolsa de Sao Paulo, terminó esta semana en 38.714 enteros, luego de perder 2.960 puntos en apenas cinco días.
La plaza paulista tan solo consiguió escapar del pesimismo internacional el jueves, cuando impulsada por el buen resultado divulgado por algunas empresas nacionales, cerró con una ligera subida del 0,14 por ciento.
Como consecuencia de los temores que ahuyentaron a los inversores del mercado bursátil, algunos activos más seguros como el dólar y el oro terminaron la semana apreciados.
El oro cerró hoy cotizado a 75,5 reales la grama, con lo que alcanzó una apreciación semanal del 11 por ciento, en tanto que el dólar subió un 5 por ciento en la semana y era vendido este viernes a 2,392 reales, su mayor valor en lo que va del año.
El Ibovespa consiguió el lunes una apreciación del 0,4 por ciento pese a que operó toda la jornada en terreno negativo afectada por los malos resultados de las plazas de Asia y Europa, y en un día en que Japón anunció que está en su peor recesión desde la postguerra.
La capacidad de los inversores para aislarse de las turbulencias externas, sin embargo, no soportó hasta el día siguiente.
El martes, en la peor jornada de la semana, el Ibovespa se derrumbó un 4,77 por ciento por la vulnerabilidad de los papeles de las empresas financieras y de los grandes exportadores del país.
La caída del precio de las materias primas castigó principalmente a las siderúrgicas y a la minera Vale, mayor exportadora mundial de mineral de hierro.
Al día siguiente el pesimismo se mantuvo y el indicador perdió un 0,43 por ciento, y el jueves, gracias a la divulgación de resultados positivos de empresas como el Banco de Brasil y las siderúrgicas Gerdau y Usiminas, el Ibovespa consiguió escalar un ligero 0,14 por ciento.
Pero las turbulencias volvieron a castigar al parqué brasileño este viernes.
Afectada por las versiones sobre la posible nacionalización de algunos bancos en Estados Unidos y Europa y por la caída de los precios de las materias primas, la plaza cerró hoy con una bajada del 2,56 por ciento.