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Sarkozy anuncia tras la huelga general que se reunirá con los sindicatos

En España, los sindicatos se han reunido con el ministerio de trabajo. Vïdeo: Informativos Telecincotelecinco.es
La de este jueves ha sido la primera gran movilización social desde el inicio de la crisis económica e incluso desde la llegada de Sarkozy al Elíseo, en mayo de 2007. Con ella, sindicatos y partidos de izquierda han querido hacer llegar al presidente la "voz de la calle" y el malestar y la angustia de los trabajadores, que temen el regreso a un paro masivo y ven cómo el plan de estímulo económico dotado con 26.000 millones de euros se dirige hacia una inversión que se hace a expensas de mermar su poder adquisitivo.
A la convocatoria, además de los trabajadores de metro, autobuses, trenes, aerolíneas francesas y aeropuertos (en donde se han registrado retrasos y se han anulado más del 30% de los vuelos) también se han sumado los trabajadores de la función pública, del sector educativo, de la justicia, de lo audiovisual público, hospitales, servicios de correo postal y los asalariados del sector privado.
Reunión con los sindicatos

La guerra de cifras entre sindicatos y Ejecutivo no se hizo esperar: el Gobierno reconoció 1.080.000 manifestantes, mientras que los convocantes elevaron la cifra hasta los 2.500.000, la mayor jornada de protesta desde la llegada al Elíseo del actual presidente.

En París, los cuatro kilómetros que separan las plazas de la Bastilla y de la Opera vieron desfilar al mayor número de manifestantes del país (300.000 según los sindicatos, 65.000 según la delegación del Gobierno), el doble que en la última jornada unitaria de los sindicatos.

En un comunicado, el presidente aseguró entender la "inquietud legítima" de los ciudadanos ante "la crisis de una amplitud sin precedentes que afecta a la economía mundial". "En este periodo particularmente difícil, nuestros conciudadanos temen por su empleo", afirmó Sarkozy quien señaló que "los poderes públicos deben escuchar, dialogar y estar muy dispuestos a actuar".

Por ello, el presidente señaló que se reunirá a lo largo del mes próximo con las organizaciones sindicales y patronales "para acordar el programa de reformas para 2009 y los métodos para ponerlo en marcha". Esa era una de las reivindicaciones de los ocho sindicatos que convocaron la jornada de huelga.