Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Sesenta altos directivos de la siderurgia europea piden a Bruselas menos costes de emisión de CO2

"Están en juego cuatro millones de puestos de trabajo", aseguran
Sesenta presidentes o primeros ejecutivos de la industria siderúrgica han suscrito una carta abierta dirigida a las instituciones europeas en la que reclaman que la UE "no imponga a las industrias europeas más eficientes costes directos o indirectos vinculados a emisiones de CO2".
La siderurgia europea considera que estos costes "merman su competitividad a escala mundial" y generan dificultades a "la existencia de una sólida industria manufacturera, con los puestos de trabajo que representa en Europa", indica la carta.
La reivindicación de los directivos se centra especialmente en la cumbre de la UE de los próximos 24 y 25 de octubre, en la que debería concretarse, desde su punto de vista, una "orientación clara" acerca del nuevo marco de energía y clima en Europa en la que la siderurgia no deba asumir costes adicionales.
La carta la firman directivos de la talla del consejero delegado en Europa de ArcelorMittal, Aditya Mittal; el consejero delegado de ThyssenKrupp, Andreas Goss, o el consejero delegado de Tata Steel, Karl Köhler.
Entre los firmantes también figuran destacados directivos españoles, entre ellos el consejero delegado de Acerinox, Bernardo Velázquez; el consejero delegado de Tubacex, Jesús Esmoris, o el consejero delegado de Tubos Reunidos, Enrique Arriola.
Los directivos dicen compartir "la ambición de la UE de encontrar una respuesta efectiva frente al cambio climático", pero al mismo tiempo consideran que la efectividad de esta respuesta "requiere una política que apoye la existencia de una sólida industria manufacturera".
"Están en juego cuatro millones de puestos de trabajo directos en industrias de gran consumo energético en Europa", así como otros en otras actividades de la cadena de valor o en los sectores de servicios que dependen de esta actividad, afirman.