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Solbes no descarta que haya déficit en 2009 pero elude hablar de crisis

Imagen de archivo del ministro de Economía, Pedro Solbes. Foto: EFEtelecinco.es
Solbes, que se negó a hablar de crisis con tasas de crecimiento superiores al 2%, ha reconocido en una entrevista publicada por "Le Nouvel Observateur" que en España hay "una fuerte desaceleración, mucho más fuerte de lo que preveíamos".
Para hacer frente a esa situación, ha recordado que hay  "márgenes de maniobra, no enormes" gracias al superávit fiscal, y que "si hay más paro del previsto y menos ingresos fiscales, habrá que utilizar esos márgenes".
En lugar del excedente presupuestario del 1,1% del Producto Interior Bruto (PIB) logrado en 2007, este año se podría llegar a una situación de equilibrio de las cuentas públicas y "tal vez el año próximo tener un cierto déficit".
"No es nuestra previsión, pero no se puede descartar esa hipótesis, ha declarado el vicepresidente económico al semanario francés.
Podríamos crecer menos
Tampoco se ha atrevido a excluir que finalmente no se cumpla el crecimiento del 2,3% que el Ejecutivo español espera tanto en 2008 como en 2009, después de haber revisado a la baja su cifra inicial del 3,1% para este ejercicio: "los mejores cálculos pueden ser desmentidos por los acontecimientos".
Solbes iha insistido en que el modelo sobre el que se ha sustentado la fuerte progresión de la economía española en los últimos trece años "no es sostenible", que para corregirlo "tenemos que ganar en productividad" y "hemos hecho enormes esfuerzos en esa línea".
Preguntado por la crisis del sector inmobiliario, que ha servido de motor de la economía española, el titular de Economía ha relativizado el peso de la vivienda.
Argumenta que aunque la construcción representa el 15-16% del PIB, eso incluye las infraestructuras, los edificios profesionales o la vivienda social, que no se ha visto afectada por el fenómeno de "explosión de la oferta" que condujo a la construcción de 800.000 viviendas en 2006.
Ha sentenciado que "cuando se cometen excesos, siempre se acaban pagando" y comentó que "el papel del Estado no es ayudar a la gente que compró para especular. Si algunos tienen problemas para pagar sus hipotecas, lo tiene que arreglar el sistema bancario, no el Estado".   LA