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Sony prevé una caída del 45,9% de su beneficio en el presente ejercicio fiscal

Sony prevé que su beneficio neto atribuido para el conjunto del presente ejercicio fiscal, que concluirá el 31 de marzo de 2017, alcanzará los 80.000 millones de yenes (653 millones de euros), una cifra un 45,9% inferior a la del último año fiscal del conglomerado japonés de ocio y tecnología.
La multinacional nipona indicó que este descenso de sus ganancias esperadas se explica principalmente por la ausencia de un ingreso extraordinario de 46.800 millones de yenes (382 millones de euros) por la venta de Olympus Corporation registrada el año pasado, así como por los mayores costes fiscales previstos en ausencia de factores que contribuyeron a reducir la factura en el último ejercicio fiscal.
Asimismo, la multinacional nipona prevé que su facturación e ingresos por operaciones alcancen al cierre del presente ejercicio fiscal un total de 7,8 billones de yenes (63.663 millones de euros), un 3,8% por debajo del año pasado.
En concreto, Sony espera una caída del 16,6% de las ventas en su negocio de móviles, así como un retroceso del 22,5% en el área de imagen y del 11% en el de música, mientras que en el negocio de entretenimiento y sonido estima una caída de ingresos del 10,3%.
Por contra, Sony confía en incrementar un 8,3% los ingresos anuales de su división de juegos, mientras que la unidad de películas facturará un 7,7% más y los ingresos del área de servicios financieros crecerán un 6,2%.
Sony ha subrayado que sus ingresos operativos consolidados se verán afectados negativamente por los terremotos en Kumamoto en abril de 2016, que tendrán un impacto negativo de 115.000 millones de yenes (938 millones de euros), aunque este efecto se verá parcialmente compensado en 10.000 millones de yenes (82 millones de euros) por recobros de aseguradoras en el ejercicio fiscal 2017.
Asimismo, la compañía japonesa asumirá un impacto negativo por costes de reestructuración de unos 12.000 millones de yenes (98 millones de euros), frente a los 38.300 millones de yenes (312 millones de euros) contabilizados en el ejercicio fiscal que finalizó el pasado 31 de marzo.