Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Sony multiplica por siete sus pérdidas en el segundo trimestre

Sony ha registrado pérdidas por importe neto atribuido de 135.969 millones de yenes (968 millones de euros) al cierre del segundo trimestre de su ejercicio fiscal, lo que supone multiplicar por siete los 'números rojos' del ejercicio anterior como consecuencia principalmente de su reestructuración y los malos resultados de su negocio de telefonía móvil, donde la compañía japonesa ha perdido terreno frente al iPhone y los fabricantes chinos.
Las ventas netas de la multinacional nipona entre junio y septiembre sumaron un total de 1,60 billones de yenes (11.396 millones de euros), un 6,3% más que un año antes, impulsadas por la situación del cambio de divisas.
No obstante, en este periodo Sony asumió en sus cuentas un impacto negativo de 176.000 millones de yenes (1.255 millones de euros) por el deterioro de activos en el negocio de móviles, lo que prácticamente condena a la multinacional a cerrar el actual ejercicio en pérdidas.
Por contra, Sony destacó la buena acogida recibida por su consola PS4, que disparó un 83,2% la facturación de su división de videojuegos.
De este modo, en los seis primeros meses de su ejercicio fiscal, que concluirá el próximo 31 de marzo, Sony registró pérdidas de 109.161 millones de yenes (777 millones de euros), lo que supone multiplicar por seis el resultado negativo cosechado en el mismo periodo del anterior año fiscal.
Las ventas netas de Sony entre abril y septiembre sumaron un total de 3,14 billones de yenes (22.364 millones de euros), un 6,8% más, mientras que sus ingresos por operaciones mejoraron un 6,6%, hasta 3,71 billones de yenes (26.424 millones de euros).
La multinacional nipona ha confirmado sus expectativas de cerrar el actual ejercicio fiscal con pérdidas de 230.000 millones de yenes (1.642 millones de euros), lo que implicaría incrementar en un 79% los números rojos del ejercicio precedente.