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El Supremo rechaza la orden ministerial que forzó el cierre de las plantas de tratamiento de purines

La organización agraria espera que la decisión abra la puerta a recuperar la actividad en las instalaciones y los ganaderos puedan gestionar sus excedentes
El Tribunal Supremo ha rechazado la orden ministerial de 2014 que recortaba las primas de la energía eléctrica producida en las plantas de tratamiento y reducción de purines mediante la cogeneración y que forzó el cierre de las plantas de tratamiento de purines, según ha informado este jueves la organización agraria COAG, que aplaude la sentencia y espera que la decisión abra la puerta a recuperar la actividad en las instalaciones.
En concreto, el alto tribunal ha estimado el recurso de la Asociación de Empresas para el Desimpacto Ambiental del Purín (ADAP) en contra del recorte de más del 40% en la prima de la energía eléctrica producida por cogeneración.
Desde la organización agraria se aplaude la sentencia y se espera que permita reabrir las plantas de cogeneración de tratamiento de purines que todavía continúan activas, de forma que las explotaciones ganaderas puedan volver a gestionar sus excedentes.
La orden ministerial, publicada en 2014, pero con efectos retroactivos desde julio de 2013, supuso el cierre de 29 instalaciones como consecuencia de la entrada en vigor del nuevo régimen retributivo, que, según COAG, les supuso la quiebra.
El responsable sectorial del porcino de COAG, Jaume Bernis, ha subrayado que, después del anuncio, las plantas pararon su actividad y las explotaciones tuvieron que recurrir a nuevas técnicas de gestión que suponían inversiones, más costes para los ganaderos y una pérdida de competitividad.
Con el nuevo panorama que se plantea a raíz de la sentencia del Supremo, COAG espera que las plantas todavía no desmanteladas recuperen la actividad y ayuden de nuevo a los ganaderos en la tarea de gestionar las deyecciones.
Las 29 plantas de purines existentes gestionaban alrededor de 2,5 millones de metros cúbicos de purines procedentes de más de 2.000 explotaciones de porcino. El sector porcino es el principal motor económico de muchas comarcas, representa más del 14% del PIB industrial y genera más de dos millones y medio de empleos, de los que cerca de 200.000 son puestos de trabajo directos y con un volumen de negocio de más de 6.000 millones de euros anuales.