Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Telefónica estudia qué compromisos plantea voluntariamente a la CNMC para cerrar la compra de Canal+

Para permitir la operación, el regulador español analizará si se cumplen criterios de replicabilidad
El proceso de análisis de la compra de Canal+ por parte de Telefónica, que recaerá en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), se encuentra actualmente en fase de "prenotificación", lo que significa que los servicios jurídicos de la multinacional están en contacto con los del regulador español para determinar qué escenario se plantea y qué concesiones debería realizar para recibir el 'visto bueno' y cerrar así la operación, según han informado en fuentes del mercado a Europa Press.
La Comisión Europea aprobó el pasado 26 de agosto el reenvío a España del análisis de la adquisición de Canal+ por parte de Telefónica pero, de momento, hasta que no tenga entrada la notificación formal del mismo, no se pondrá "en marcha el reloj".
Esta operación tiene un precedente, ya que en 2010 la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) --antecesor de la CNMC-- estudió la transacción por la cual Telefónica y Telecinco se hicieron con un 22% cada una de la plataforma de televisión de pago.
De acuerdo con lo que publica este jueves 'El Confidencial', Telefónica "tiene motivos de preocupación a tenor de las obligaciones que la entonces CNC planteaba a la entrada original de Telecinco y Telefónica en Digital+".
"En un borrador de condiciones de 19 páginas, la autoridad anti-trust obligaba a la plataforma a abrir a otros operadores de pago al menos el 50% de los canales que atesoraba dentro de su oferta mayorista", señala el diario digital.
En cualquier caso, a la hora de calibrar la operación, el organismo presidido por José María Marín Quemada deberá asegurar que se cumplan criterios de replicabilidad, han indicado a Europa Press es fuentes del mercado.
UNA APROBACIÓN CON CONDICIONES SE DILATARÍA HASTA 2015
De acuerdo con los procedimientos estipulados para este tipo de concentraciones, una vez tenga entrada la notificación a la CNMC, la operación se puede aprobar en primera fase, es decir, sin condiciones en un plazo de un mes.
Otra opción, la más probable debido a las implicaciones para la competencia de dicha operación, es que la CNMC analice la compra en segunda fase, con condiciones, lo que podría alargar los plazos en cuatro meses, es decir, hasta el próximo año, teniendo en cuenta suspensiones, test de mercado y test de compromisos y condiciones.
LOS RIVALES PIDEN A LA CNMC QUE SEAN "IMPLACABLES"
Telefónica formalizó a principios de julio con Mediaset un acuerdo para comprarle su participación del 22% en Canal+ por 295 millones de euros y unos variables de hasta 70 millones de euros adicionales.
Una vez aceptada la oferta por parte de Mediaset y siempre que los reguladores dieran 'luz verde' a la concentración, Telefónica, que ya cerró una oferta por el 56% de Canal+ en manos de Prisa por 750 millones de euros, controlaría la totalidad de la plataforma de televisión de pago.
Canal+, fundado en 1989, cuenta con más de 1,66 millones de clientes y un ingreso medio por abonado al mes de 43,5 euros. A cierre de 2013 los ingresos de Canal+ ascendieron a 1.166 millones de euros, con un beneficio bruto de explotación (Ebitda) de 28 millones.
Según critican los competidores de Telefónica, tras la adquisición de Canal+ por parte del incumbente, éste contará con más del 80% de cuota en televisión de pago y será el propietario de la mayoría de los contenidos exclusivos.
Por esta razón, los rivales piden a los reguladores que sean "implacables" a la hora de analizar esta operación para evitar abuso de posición dominante.