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El Tesoro de EE.UU. anuncia un endurecimiento de la regulación financiera

El Tesoro de EE.UU. presentó hoy su propuesta de nueva regulación financiera, que endurecerá la supervisión de las grandes entidades y pondrá coto a las operaciones de los fondos de alto riesgo y los productos financieros más sofisticados.
El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, compareció hoy ante el Congreso estadounidense para desgranar su propuesta de reforma, que tiene en su punto de mira a los exóticos instrumentos financieros que crecieron sin control en la época de bonanza, y que se encuentran en el epicentro de la actual crisis.
Geithner, hasta hace poco presidente de la Reserva Federal de Nueva York, relató ante los legisladores cómo el sistema supervisor del país "falló" al no detectar durante el boom financiero los excesos de las grandes entidades.
El alto funcionario explicó que la actual crisis fue provocada, precisamente, por una regulación financiera "inestable y frágil", por lo que ahora "necesitamos normas más duras de apertura, transparencia y sentido común", dijo.
Si bien su propuesta recibió una respuesta mixta de los congresistas, él insistió en que se requería una reforma "muy compleja, consecuente, pero muy difícil".
La iniciativa de Geithner colocará por primera vez bajo el paraguas de supervisión del Gobierno federal a los fondos de alto riesgo, los fondos de capital riesgo y los mercados de derivados, donde se negocian algunos de los productos más sofisticados y complejos.
Estas entidades tendrán que registrarse en la Comisión de Valores estadounidense (SEC) y quedarán bajo el control de un nuevo agente regulador.
Esta nueva entidad "será la responsable de la estabilidad del sistema" y por tanto, controlará a las grandes entidades con capacidad de provocar un cataclismo financiero si entran en quiebra.
La iniciativa del Tesoro se produce en un momento de gran debate político sobre la intervención del Gobierno estadounidense en el sistema financiero.
EE.UU. se vio obligado a invertir cerca de 70.000 millones para evitar la quiebra del gigante asegurador AIG, asumió la gestión de colosos hipotecarios como Fannie Mae y Freddie Mac, y salvó a bancos como Citigroup y Bank of América.
Ahora, con la creación del ente regulador que ha propuesto Geithner, el Gobierno podrá obligar a las grandes entidades a reforzar su capital, reducir los préstamos e incluso podrá tomar el control de la gestión en caso de que las firmas tengan dificultades graves.
Otra de las medidas propuestas por Geithner obligarían a los bancos a incrementar sus dotaciones de capital en momentos de gran auge del crédito.
De esta manera, se podrían evitar colapsos de empresas "demasiado grandes como para quebrar", como es el caso de AIG.
En su comparecencia, el secretario del Tesoro hizo un duro diagnóstico de lo acontecido en los últimos años, cuando el boom en el mercado inmobiliario y en el crédito cegó a las entidades, que buscaban beneficios a corto plazo, lo que desbordó la capacidad de supervisión del Gobierno y dejó a los ciudadanos desprotegidos.
"Ahora se requiere una reforma integral. No debemos poner un parche modesto sino establecer unas nuevas reglas de juego", dijo en su comparecencia.
"Necesitamos una supervisión más fuerte y uniforme para todos los productos financieros dirigidos a los consumidores y a los inversores, y un endurecimiento de las reglas para asegurarnos de que todos los que violan la confianza pública rindan cuenta de sus actos".
En general, Geithner pidió al Congreso apoyo para sacar adelante "una reforma fundamental que permita crear un sistema más fuerte y estable, con una mayor protección para los consumidores y los inversores, y un marco de supervisión más simple y compacto".