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El Tesoro de Estados Unidos retira el aviso sobre blanqueo de capitales en BPA

Los accionistas del banco lo ven una "rectificación" por falta de pruebas
El Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha hecho pública una nota este viernes en la que ha retirado la investigación y aviso que emitió el 10 de marzo de 2015 sobre presunto blanqueo de capitales en Banca Privada d'Andorra (BPA), y que ha acabado con un proceso de resolución de la entidad tutelado por el Govern d'Andorra.
El Ejecutivo andorrano ha destacado en rueda de prensa y comunicado que la agencia americana ha avalado su actuación, incluyendo en la nota que "los pasos seguidos por las autoridades andorranas son suficientes para hacer frente a los riesgos de blanqueo de capitales previamente asociados a BPA".
Por contra, los accionistas mayoritarios de BPA, la familia Cierco, han aseverado en un comunicado que el FinCEN "se ve obligado a rectificar ante la no existencia de pruebas, facilitando a la administración andorrana, incapaz hasta la fecha de gestionar positivamente la crisis, la solución del caso".
Según el FinCEN, BPA ya no representa una preocupación de primer orden en materia de blanqueo de capitales porque la entidad no volverá a ser operativa y permanecerá bajo el control de la Agencia Estatal de Resolución de Entidades Bancarias (Areb) andorrana.
Por ello, ha explicado que no aplicará ninguna medida especial bajo la Sección 311 de la USA Patriot Act a las operaciones financieras de Vall Banc o al traspaso de los activos buenos de BPA a Vall Banc o a la Areb.
REACCIONES
Para el Govern de Andorra, este anuncio demuestra que la hoja de ruta escogida e implementada por las instituciones andorranas "era la decisión adecuada para garantizar la resolución ordenada de la entidad afectada, contener los riesgos para los clientes de la entidad y asegurar la estabilidad de la plaza financiera andorrana".
Sin embargo, la familia Cierco ha defendido que BPA había realizado auditorías antiblanqueo (AML) aprobadas por el Institut Nacional Andorrà de Finances (Inaf) y por algunas de las principales firmas de auditoría global antes del aviso de Estados Unidos.
Han agregado que el banco implementó "políticas estrictas" de cumplimiento antiblanqueo y, con su expansión hacia España, hizo frente al exigente marco regulador financiero de la UE.
También han incidido en que, sobre los casos citados por el FinCEN en su aviso de marzo de 2015, BPA ya había informado sobre ellos en marzo de 2014 a las instituciones andorranas y estaban en manos de la Justicia.
Asimismo, han lamentado que el FinCEN se aparta ahora del proceso y traslada toda la responsabilidad a la administración andorrana, más de once meses después del inicio de la crisis.
Han reprochado que, en todo ese tiempo, el Govern d'Andorra aún no ha presentado públicamente los resultados de los trabajos encargados a PricewaterhouseCoopers (PwC), "cuyas primeras estimaciones avalaban que el 95% de los clientes de BPA eran totalmente lícitos, y se veía incapaz de encontrar los apoyos necesarios para hacer operativo el banco puente con el que pensaba resolver la situación".
CRONOLOGÍA
El 10 de marzo del año pasado, el FinCEN emitió una primera nota en la que calificaba a BPA de preocupación de primer orden en materia de blanqueo de capitales, tras lo que el INAF, como supervisor del sistema financiero, acordó el 11 de marzo una intervención preventiva de la entidad mediante el nombramiento de dos interventores.
Ante el cierre de los mercados, el 12 de marzo el Inaf acordó la suspensión provisional de la cúpula de la entidad, nombrando tres administradores.
El 2 de abril el Consell General aprobó la Ley de medidas urgentes para implantar mecanismos de reestructuración y resolución de entidades bancarias, por medio de la cual se creó la Areb y se inició el proceso de resolución de BPA.
El proceso ha consistido, principalmente, en un análisis pormenorizado de los activos, pasivos y clientes de BPA y en la segregación de los activos, pasivos y clientes legítimos para integrarse posteriormente en Vall Banc, entidad financiera creada por la Areb a tales efectos.
La familia Cierco demandó ante los tribunales de Estados Unidos el aviso del FinCEN, y este viernes era el último día que tenía la agencia americana para presentar sus alegaciones, han indicado los accionistas del banco.