Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Tribunal de Cuentas critica el retraso de 8 meses en la renovación de consejeros en la CNMC

El órgano fiscalizador pide al Gobierno que revise las dotaciones de personal para evitar externalizar algunos servicios
El Tribunal de Cuentas critica en un informe el retraso de más de ocho meses en la renovación de la cúpula de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que tenía que haberse producido en septiembre de 2015 pero que el pasado mes de abril todavía no había tenido lugar.
Así consta en el informe de fiscalización de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en el ejercicio 2014, que el organismo que preside Ramón Álvarez de Miranda aprobó a finales de mayo y que recoge Europa Press.
Según el documento, el 9 de septiembre de 2015 debería haberse producido la renovación parcial de los miembros del Consejo que, sin embargo, "aún se encuentra pendiente". Según la ley de creación de la CNMC, sus altos cargos son nombrados por seis años improrrogables, con renovaciones parciales cada dos años.
TRES CONSEJEROS AFECTADOS
Actualmente, el Consejo del 'superregulador' está formado por su presidente, José María Marín Quemada; la vicepresidenta, María Fernández; y ocho consejeros --Eduardo García Matilla, Josep María Guinart, Clotilde de la Higuera, María Ortiz, Diego Rodríguez, Fernando Torremocha, Benigno Valdés e Idoia Zenarrutzabeitia; además del secretario y el vicesecretario, Tomás Suárez-Inclán y Miguel Sánchez, respectivamente.
En la primera tanda de renovaciones los afectados son García Matilla, Rodríguez y Ortiz, aunque no todos ellos tendrían por qué abandonar obligatoriamente la CNMC, ya que el Gobierno puede ampliar su mandato por cuatro años.
Las siguientes salidas, dentro de año y medio, afectarán a Zenarrutzabeitia, Guinart y Torremocha. Dos años más tarde habrá que cambiar al presidente y la vicepresidenta, así como a los dos consejeros restantes, De la Higuera y Valdés.
Los nombres de los nuevos consejeros deben ser propuestos por el Ministerio de Economía y ratificados por el Congreso de los Diputados, cuya comisión de Economía deberá determinar si cumplen con los requisitos de prestigio e idoneidad para el cargo.
Precisamente la proximidad de las elecciones generales de diciembre y la disolución de las Cortes hace unas semanas es lo que ha motivado al Gobierno para no realizar estos trámites, de los que tendrá que encargarse el próximo ejecutivo.
HACE FALTA PERSONAL
Por otra parte, el informe del Tribunal de Cuentas recomienda al Gobierno que revise las dotaciones de personal de la Comisión tanto para cubrir funciones que se le han encomendado con posterioridad a su creación en relación con los sectores de la energía, las telecomunicaciones, el audiovisual, el aeroportuario y la unidad de mercado; como en las materias relacionadas con la seguridad y la calidad de los sistemas de información, de las que "la CNMC debería mantener su máximo control".
Y es que la falta de una plantilla adecuadamente dimensionada ha obligado al 'superregulador' a celebrar dos contratos por valor de 6,32 millones de euros para el desarrollo de aplicaciones, aseguramiento de la calidad y seguridad de los sistemas de información y soporte técnico de sistemas.
Ambos expedientes fueron correctos, reconoce el Tribunal, señalando que hacían falta para cubrir "necesidades estructurales" de la CNMC. Por eso, "convendría analizar la conveniencia de sustituir en algún momento (esa externalización) por personal propio", añade.
Frente a esta carencia de personal en algunas áreas, el informe de fiscalización detecta que al finalizar 2014 la Comisión superaba el límite máximo de diez directivos con contratos de alta dirección, sumando 22 puestos de esa naturaleza.
No obstante, nueve de esos puestos estaban autorizados "con carácter excepcional", otros cuatro estaban pendientes de la consulta de la Abogacía del Estado y los tres restantes fueron modificados en 2015, por lo que perdieron su condición de alta dirección.
CUENTAS CORRECTAS
En otro orden de cosas, el Tribunal considera que las cuentas anuales presentadas por la CNMC en 2014 presentan una "imagen fiel" de su situación financiera y patrimonial, salvo en relación con la "incertidumbre" que provoca la falta de actualización del inventario, que podría suponer un desajuste de casi 9,5 millones de euros con la contabilidad real.
Por eso, insta al 'superregulador' a concluir la revisión física de su inventario, conciliarlo con los registros y ajustar los saldos de inmovilizado y amortización.
Frente a estas dudas, el organismo fiscalizador cree que el "riesgo patrimonial" derivado de las liquidaciones y reliquidaciones de la Tasa General de Operadores (TGO) ya no debería afectar al ejercicio 2014, año a partir del cual su gestión recae en el Tesoro Público.
Finalmente, se destaca el "elevado cumplimiento" de la normativa de contratación por parte de la CNMC, aunque se le insta a promover la concurrencia y competencia entre licitadores en la contratación de pequeñas obras y a evitar posibles fraccionamientos de contratos de seguridad por meses.
Otras carencias detectadas en la fiscalización son la carencia de un Plan Director de Seguridad y de un Documento de Seguridad, la falta de contenidos obligatorios en la sede electrónica, los "numerosos incumplimientos" de accesibilidad de la página web y la no adaptación de los sistemas de información del organismo al Esquema Nacional de Seguridad y al Esquema Nacional de Interoperabilidad, si bien estas dos actuaciones ya están incluidas en el Plan Estratégico de Sistemas de Información de la CNMC.