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UBS anuncia el cambio en la presidencia de su Consejo de Administración

El banco UBS, el más golpeado fuera de Estados Unidos en el contexto de la crisis financiera, anunció hoy un nuevo cambio en su estructura de mando al revelar que su presidente, Peter Kurer, no solicitará la confirmación de su mandato en la próxima asamblea general de accionistas.
En esa reunión, que tendrá lugar el próximo 15 de abril, el Consejo de Administración presentará la candidatura de Kaspar Villiger, quien fue miembro por varios años del Consejo Federal de Suiza, órgano que cumple las funciones de Poder Ejecutivo.
Villiger, de 68 años, fue miembro del Gobierno colegiado helvético entre 1989 y 2003.
En sus últimos ocho años de su carrera política dirigió el Ministerio de Finanzas, un periodo en el que tuvo que enfrentarse a situaciones difíciles para la banca suiza y tomar decisiones delicadas para preservarla.
"Mi decisión de aceptar la presidencia del Consejo de Administración de UBS viene de mi voluntad de ponerme al servicio de nuestro país y del pueblo suizo", señaló Villiger en un comunicado difundido por el banco.
Kurer, quien reemplazó a Marcel Ospel a la cabeza del primer establecimiento bancario de Suiza, no llegará a cumplir un año de funciones.
Su partida se une a la del director general ejecutivo Marcel Rohner, quien dimitió recientemente y fue sustituido por Oswald Grubel, quien había estado al mando del banco Credit Suisse, el segundo del país.
UBS se encuentra actualmente en una situación de gran vulnerabilidad por las colosales pérdidas que acumula desde el segundo semestre de 2007 a causa de sus inversiones de riesgo en el mercado de hipotecas y créditos de alto riesgo en Estados Unidos, que el año pasado le significó una pérdida histórica de 13.000 millones de euros.
Los nuevos directivos del banco también estarán ante el desafío de encontrar solución al escándalo que envuelve al banco en Estados Unidos por haber colaborado con clientes acaudalados de ese país para defraudar al fisco, por lo que ha tenido que levantar el secreto bancario de unos 300 titulares de depósitos.
Washington no se ha dado por satisfecho y le reclama que revele muchos nombres más, a lo que UBS se ha negado hasta ahora.