Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

UGT elige hoy a su nuevo secretario general tras la era Méndez

Los delegados asistentes al 42º Congreso Confederal de UGT elegirán este viernes a su nuevo secretario general, quien dará el relevo a Cándido Méndez después de 22 años en el cargo.
Tres hombres del sindicato han manifestado su intención de sucederle: el secretario general de UGT-Cataluña, Josep Maria Álvarez; el secretario general de la Federación de Servicios para la Movilidad y el Consumo (SCM-UGT), Miguel Ángel Cilleros, y el secretario general de UGT-Canarias, Gustavo Santana.
El plazo para la presentación de candidaturas se abrió ayer y finaliza a las 17.00 horas de hoy. Para poder formalizarla, los aspirantes necesitan reunir avales de al menos el 25% de los delegados con derecho a voto. Estos avales deben ser únicos: un mismo delegado no puede avalar más de una candidatura. De momento, según fuentes del sindicato consultadas por Europa Press, no se ha formalizado aún ninguna candidatura.
Al 42º Congreso Confederal de UGT están convocados 601 delegados (de momento se han acreditado 600), de los que 89 representan a la Federación de Servicios Públicos de UGT (FSP-UGT), 71 proceden de la Federación del Metal (MCA-UGT) y 39 de la Unión de Andalucía, mientras que Cataluña y Madrid aportan 31 delegados cada una.
¿QUIÉN SERÁ EL SUCESOR DE MÉNDEZ?
De los tres aspirantes a relevar a Méndez, Josep Maria Álvarez es el que parece tener más posibilidades de salir elegido pues cuenta con el apoyo explícito de varios dirigentes de uniones y federaciones de UGT, entre ellas dos de las que más delegados aportan al Congreso: el Metal y la Federación de Servicios Públicos.
De hecho, el pasado 26 de febrero Álvarez presentó su candidatura ante la prensa rodeado de los líderes de MCA-UGT, Carlos Romero, y de la FSP-UGT, Julio Lacuerda, así como de los secretarios generales de UPTA y de las uniones territoriales de UGT en Madrid, Castilla y León, Cantabria, Asturias, La Rioja, Ceuta, Melilla, Navarra, Murcia, Aragón y Valencia.
Pero los delegados que asisten al Congreso de UGT no votan en bloque. Su voto es personal y secreto y ya hay quienes se han desmarcado del apoyo a Álvarez mostrado por los secretarios generales de sus organizaciones, lo que podría facilitarle el camino a Miguel Ángel Cilleros, del que se dice que cuenta con el respaldo del propio Méndez.
Además, a Álvarez puede pesarle el haberse declarado partidario del derecho a decidir en Cataluña, algo con lo que Méndez no comulga y que ha querido dejar muy claro estos últimos días. Los comentarios del secretario general saliente al respecto han provocado el malestar de algunas federaciones, que ven en ello una maniobra de Méndez para evitar la llegada del dirigente de UGT Cataluña a la Secretaría General.
El propio Álvarez ha asegurado en varias ocasiones que el derecho a decidir no es igual a independencia y que la postura que defiende la organización ante el problema catalán no cambiará si es elegido secretario general.
RETOS.
Tanto Álvarez como Cilleros parece que podrán formalizar su candidatura porque cuentan con los avales suficientes. La duda está en si Gustavo Santana conseguirá reunirlos, aunque él se ha mostrado confiado al respecto.
Sea cual sea el próximo secretario general de UGT, lo que está claro es que el sindicato abre a partir de este Congreso una nueva etapa, no sólo porque cambiará a su máximo líder, sino porque se ha propuesto reducir estructura y contar sólo con tres federaciones, frente a las seis actuales.
Otros objetivos que se ha fijado UGT para el próximo periodo pasan por acercarse más a los ciudadanos y a las pymes, introducir mayor transparencia y mejorar la imagen social que se tiene de la organización tras el caso de los ERE en Andalucía, las tarjetas 'black' de Caja Madrid o la amnistía fiscal a la que se acogió el histórico dirigente minero de UGT José Ángel Fernández Villa.