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Unión de Uniones denuncia que agricultores y ganaderos españoles son los que pagan más cara la electricidad

La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, junto a sus organizaciones territoriales, ha denunciado que los agricultores y ganaderos españoles son los que pagan más cara la electricidad en toda la Unión Europea, según han informado en un comunicado.
En concreto, la organización agraria recoge los informes de Eurostat y del propio Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que muestran que España es el país en el que el precio de la electricidad de uso agrario ha subido más de la Unión Europea, un 42%desde 2013, y en el que, además, esta energía resulta más cara, un 38% por encima de la media UE, para los consumos más habituales en las explotaciones agrarias.
De esta forma, Unión de Uniones pide contratos y tarifas adaptados a las necesidades de las explotaciones agrarias.
Según el seguimiento que realiza el Ministerio de Agricultura, de los precios pagados por los agricultores y ganaderos por la electricidad, de 2013 a 2015, el precio medio anual se ha encarecido en un 42,3%.
La asociación agraria cifra en 225.500 usuarios los afectados del sector agrario, muchos de ellos con regadíos alimentados con electricidad o ganaderías de diversas aptitudes para instalaciones de ordeño, calefacciones u otros equipos.
Unión de Uniones considera que la liberalización del sector, que debería haber supuesto beneficios para el consumidor, ha ocasionado el "perverso efecto contrario" y junto con la desaparición de las tarifas especiales de riego, ha provocado un incremento exagerado del coste de la energía eléctrica en las explotaciones agrarias.
La organización ha solicitado una auditoría de los costes de la energía para averiguar si existen prácticas anticompetitivas en el mercado eléctrico que elevan artificialmente los precios al consumidor. Además, insiste en que se precisan de unos modelos de contratación de suministro que se adecue a su estacionalidad y unas tarifas que no supongan por su alto coste una merma de competitividad de las explotaciones españolas.
Por último, ha recordado que la electricidad es, comparativamente con los combustibles fósiles, mucho menos contaminante y un elemento fundamental para que la agricultura, sobre todo en el área mediterránea, centro y sur de España, sea rentable y sostenible así como para la modernización del sector.