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Weidmann critica las últimas medidas del BCE y rechaza un programa de compra de deuda pública

El presidente del Bundesbank cree que un mayor gasto público de Alemania beneficiaría "más a China que a Grecia"
El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, ha criticado el plan adoptado por el Banco Central Europeo (BCE) para comprar activos respaldados por valores (ABS) y se ha vuelto a oponer a la puesta en marcha de un programa de compra de deuda pública, dado que el banco central no tiene permitido financiar a los países.
"Con las recientes decisiones, el enfoque de la política monetaria del BCE ha cambiado desde programas destinados especialmente a mejorar el crédito hacia una filosofía de alivio cuantitativo", afirma Weidmann en una entrevista a 'The Wall Street Journal'.
El presidente del Bundesbank considera que este es un "importante" cambio de política, que fue debatido en la reunión el Consejo de Gobierno, y remarca que, tal y como se ha diseñado el plan de compra de ABS, existe el riesgo de que el BCE "pague de más por estos activos".
En su opinión, esto representaría transferir el riesgo de los bancos y otros inversores a los bancos centrales y, en última instancia, a los contribuyentes. Además, agrega que, aunque obtener garantías de los gobiernos supondría una diferencia para el balance del BCE, el problema de socializar los riesgos de los bancos se mantendría.
Respecto a la adopción de otras medidas no convencionales por parte del BCE, se negó a especular sobre las mismas por ser "inútil y contraproductivo" y reconoció que puede haber diferencias entre lo que están dentro del mandato del BCE y de lo que no y entre lo que es útil y lo que no.
En esta línea, añade que, pese a que el BCE se ha comprometido de forma reiterada a adoptar medidas adicionales en caso de que sea necesario, esto no implica voluntad para "disparar inmediatamente cualquier arma que haya en el arsenal".
Acerca de la compra de deuda pública por parte del BCE, el presidente del Bundesbank incide en que no está estrictamente prohibida dentro de su mandato, pero sí la financiación a los países "por una buena razón".
"No se puede permitir que esta prohibición se eluda a través de compras en el mercado secundario. Estas preocupaciones son particularmente graves cuando el banco central compra específicamente bonos soberanos con más riesgos. Pero no van a ser disipados automáticamente con la compra de bonos alemanes junto con bonos italianos y españoles", insiste.
REFORMAS ESTRUCTURALES.
Preguntado por si estas compras ayudarían a la economía, recalca que la liquidez y la financiación no son "impedimentos claves" para recuperar el impulso al crecimiento, ya que los países y empresas se financian a costes muy bajos, sino que la verdadera cuestión es la necesidad de reformas estructurales.
Weidmann recalca que es un error pensar que la política monetaria es "la única opción", ya que no puede resolver los problemas estructurales de la eurozona y los riesgos para la estabilidad financiera pueden aumentar cuanto más tiempo dure una política monetaria laxa. "El banco central no puede, y no debe, compensar la falta de voluntad política", agrega.
Asimismo, se muestra a favor de que se fortalezca la inversión pública en Alemania, pero cree que es necesario enfocarse más en prioridades de cambio que en una inversión pública financiada con déficit.
Weidmann recalca que desde la perspectiva germana la situación cíclica y la perspectiva no requiere estímulos fiscales y lo mejor es mantener una presupuestos equilibrado. Además, desde una perspectiva europea un mayor gasto en Alemania no generaría los efectos previstos dado su limitado contagio y "beneficiaría más probablemente a China que a Grecia".