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Zapatero reconoce que la situación es la más grave de los últimos 50 años

Ha advertido de que en las próximas semanas y meses "se multiplicarán las voces de aquellos que quieren contratos con menos derechos, facilitar el despido y de quienes desean recortes del gasto social", pero serán, ha dicho, las voces de quienes no precisan recibir ayudas, aunque "cuando lo necesitan sí que lo piden, da igual que sean empresas u otras entidades".
Tras reiterar su convicción de que España superará la crisis y garantizar que se hará contando con los trabajadores, sindicatos y empresarios, el jefe del Ejecutivo ha respondido a quienes piden un gran pacto de todas las fuerzas políticas frente a la crisis alegando que "no será posible" con su Gobierno y sus ideas "acordar ni el despido más barato ni el recorte de las políticas sociales".
Un día después de los resultados de la Encuesta de Población Activa (EPA) -que arrojó un incremento del paro de 3,45 puntos, hasta el 17,36 por ciento, y situó el número de desempleados en 4.010.700-, Zapatero ha afirmado que encara esta situación con responsabilidad y "dejando a un lado cualquier interés táctico, partidista y coyuntural".
En este sentido, ha arremetido contra el líder del PP, Mariano Rajoy, por criticar la decisión de que el debate sobre el estado de la Nación se haya adelantado a mayo y no se celebre tras las elecciones europeas del 7 de junio."¿Acaso la situación económica y del empleo que vive el país no aconseja hacer cuanto antes el debate, y no cuando uno tenga el cálculo político y electoral táctico?", le ha preguntado.
Mientras se detiene el aumento del paro, el Gobierno trabajará para caminar hacia un modelo de crecimiento que permita crear empleos estables y de mayor calidad, porque eso es lo que hará el país "más fuerte ante cualquier circunstancia de debilidad o de un ciclo adverso".
Un modelo de crecimiento al que se llegará después de un proceso de ajuste "duro", después de los "excesos" que se cometieron en el ámbito de la construcción, que permitieron "engrosar los beneficios de muchos codiciosos, para luego tener que acabar con graves problemas en el sector financiero".
Será un proceso "duro y difícil", pero "hay que cambiar el modelo de crecimiento si queremos que la futura etapa de prosperidad económica se base en una economía más sólida e innovadora", y ha agregado que ese modelo de crecimiento "también exige cambiar la piel de nuestro mercado laboral, porque el empleo que se está destruyendo es el precario, el temporal, el de mucha gente con falta de derechos laborales".