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El 75% de los acreedores que se han adherido al pacto con Abengoa responden a una deuda de 7.120 millones

El 75% de los acreedores financieros que se ha adherido al pacto con Abengoa que le ha permitido a la compañía solicitar ante el juzgado la homologación del contrato de 'de 'standstill' o prórroga en el proceso de negociación de su reestructuración financiera y evitar así la declaración de concurso responden a una deuda de 7.120,9 millones de euros, según informaron en fuentes judiciales.
En total, el pasivo o deuda financiera del grupo de ingeniería y energías renovables, que se acogió el pasado mes de noviembre al preconcurso de acreedores, es de 9.489,4 millones de euros.
Abengoa presentó el lunes en el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Sevilla la solicitud de homologación, fecha a partir de la cual el juez, una vez que fue admitida a trámite, contará con 15 días para resolverla y conceder así a la compañía la paralización de las ejecuciones singulares de acreedores contra el patrimonio del grupo.
Si el juez acepta la homologación del acuerdo de refinanciación y comprueba que está suscrito por más del 60% de los acreedores financieros, ningún acreedor podrá iniciar o continuar ejecuciones singulares contra el patrimonio de Abengoa o las 44 filiales que han solicitado la homologación hasta el próximo 28 de octubre, medida que obliga también al 25% de los acreedores financieros que no habían aceptado la prórroga de siete meses para negociar un acuerdo sobre la deuda.
Asimismo, hasta que la decisión sobre la homologación no sea firme, quedan paralizadas y no se pueden iniciar las ejecuciones singulares de acreedores contra el patrimonio de Abengoa.
DECLARAR CONCURSO.
No obstante, la homologación no impide que se pudiera declarar en concurso Abengoa si se cumplieran tres hechos: que lo solicitara un acreedor no financiero (por ejemplo, un proveedor); que este proveedor acreditara la concurrencia de los hechos del art. 2.4 Ley Concursal, y además que la empresa no demostrara que es solvente tras los acuerdos de refinanciación, indicaron las mismas fuentes.
El 28 de marzo era la fecha fijada para la finalización de la fase de preconcurso en la que se encontraba la compañía desde hace cuatro meses. Sin embargo, Abengoa ya tenía cerrado un acuerdo con bancos y bonistas tenedores de cerca del 40% de la deuda y había logrado en los últimos días que este porcentaje se elevara al 60%, el umbral establecido por la normativa para ampliar el plazo de preconcurso.
La compañía, una vez cuente con el visto bueno a su solicitud de 'standstill', deberá a partir de ahora reunir una masa acreedora superior al 75% para lograr que prospere el acuerdo de reestructuración, que ya cuenta con el apoyo expreso de importantes fondos de inversión y que dejará reducida al 5% la participación de los actuales accionistas.
Al margen de los actuales accionistas, que dispondrán de la opción de elevar su participación al 10% en la Nueva Abengoa, el acuerdo incluye además una inyección de entre 1.500 y 1.800 millones de euros en cinco años a la que se conoce como 'dinero nuevo' y cuyos partícipes tendrán acceso al 55% del capital.
En cuanto a los actuales acreedores de la compañía, tendrán un 30% en la Nueva Abengoa, después de sufrir una quita del 70%. En este grupo figura el grupo de los bancos implicados en las negociaciones, inicialmente conocido como 'G-7' y reducido a 'G-6' tras la salida del Banco Sabadell, además de los bonistas.