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Los auditores europeos dicen que la asistencia a un país en crisis debería centrarse en reformas sostenibles

El Tribunal de Cuentas Europeo ha defendido que la asistencia técnica para ayudar a países en crisis debería centrarse en reformas sostenibles y en contribuir a la continuidad de la actividad económica "mediante el refuerzo de las capacidades de las administraciones nacionales".
El organismo ha presentado este martes las conclusiones sobre el Grupo especial para Grecia creado en 2011 por la Comisión Europea con la finalizar de ayudar a ejecutar las reformas acordadas por Bruselas con las autoridades griegas. El Tribunal de Cuentas recomienda que en un futuro se establezca prioridades en la asistencia técnica y que ésta se oriente con más precisión.
"El Grupo Especial ha demostrado ser un mecanismo apto para ofrecer una asistencia técnica compleja, aunque algunos programas no estaban bien concebidos y los resultados en cuanto a su influencia en el avance de las reformas fueron desiguales", ha afirmado el responsable del informe, Baudilio Tomé.
Así, el informe destaca que se prestó asistencia técnica a las autoridades griegas con arreglo al mandato, pero no siempre se consiguió que la reforma avanzase lo suficiente. Además, el Tribunal de Cuentas critica que, debido a la urgencia, el Grupo Especial "tuvo que crearse con gran rapidez".
En este sentido, afirma que se lanzó sin un análisis completo de otras opciones y sin un presupuesto específico, al mismo tiempo que carecía de un documento estratégico único "de carácter exhaustivo" para prestar asistencia o para decidir entre distintas prioridades.
En cualquier caso, los auditores europeos subrayan que la asistencia técnica se prestó "de forma útil" y "generalmente en consonancia con las exigencias del programa". En la misma línea, añade que el Grupo Especial desarrolló un sistema "flexible y diversificado" para prestar dicha asistencia.
No obstante, el Tribunal de Cuentas constata la existencia de "insuficiencias" en el nivel de los proyectos. En concreto, asegura que los procedimientos de selección de los proveedores de servicios "no siempre se fundaron en un análisis en profundidad de las distintas opciones" y que algunos contratos de asistencia a largo plazo "no determinaban claramente qué tipo de servicio tenían que suministrar".
Asimismo, el estudio verifica que el sistema para supervisar los avances era eficaz, aunque la amplitud de los controles sobre los proveedores externos era muy variable y que tampoco se supervisó sistemáticamente ni de qué forma siguieron las recomendaciones las autoridades griegas ni el impacto más amplio de la asistencia.
Por último, los auditores señalan que el impacto en el ritmo de las reformas ha sido desigual y que los avances en el ámbito de los gastos estructurales fueron positivos, a pesar de que la asistencia técnica fue solo parcialmente eficaz en la reforma de la administración pública y de la fiscalidad.