Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los fondos de clientes extranjeros en Suiza ascienden a más de 1,4 billones de euros

Los fondos de los clientes privados extranjeros depositados en bancos suizos ascienden a unos 2,15 billones de francos suizos (más de 1,4 billones de euros), según los datos difundidos por la Asociación Suiza de Banqueros (ASB).
La organización señaló hoy que no espera que se produzca una fuga de capitales después de que el pasado viernes el ejecutivo helvético anunciara una flexibilización del secreto bancario para algunos casos de clientes extranjeros.
La suma anunciada constituye más del doble de la cantidad apuntada anteriormente por el Banco Nacional Suizo (BNS), que mencionaba un billón de francos suizos (más de 635.000 millones de euros).
Ello significa que los clientes extranjeros privados representan un 42 por ciento de la fortuna total gestionada por los bancos helvéticos.
La información, revelada hoy por la emisora "NZZ am Sonntag" fue confirmada por el portavoz de a ASB, Thomas Sutter.
El total, los fondos depositados en Suiza ascienden a 5,2 billones de francos suizos (unos 3,39 billones de euros), lo que equivale a casi diez veces el Producto Interior Bruto de la Confederación.
El portavoz de la ASB recordó que el Consejo Federal (gobierno) dejó claro en su declaración que el levantamiento del secreto bancario sólo se hará en casos en que haya fundadas sospechas de fraude fiscal y que la cooperación internacional en esa materia sólo se hará con condiciones estrictas.
Los banqueros suizos señalaron que en la renegociación que Suiza pretende llevar a cabo sobre los acuerdos contra la doble imposición existentes con algunos países, como Reino Unido o Estados Unidos, para incluir las nuevas disposiciones sobre cooperación en materia fiscal, dichos países deben "hacer progresos respecto a sus propios paraísos fiscales".
La Asociación de Banqueros confía además en que la adopción por parte de Suiza de los estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) no va a tener efectos retroactivos sobre los clientes ya existentes en los bancos suizos.
El presidente suizo y ministro de Finanzas, Hans-Rudolf Merz, señaló ayer, después de entrevistarse con el primer ministro británico, Gordon Brown, que con las medidas anunciadas no cree que Suiza sea incluida en la "lista negra" de paraísos fiscales" de la OCDE de cara a la próxima cumbre del G-20 en Londres el 2 de abril.
Merz viajó ayer a Londres, donde se celebró una reunión preparatoria de ministros de Finazas del G-20, para participar al margen de ésta y explicar la decisión suiza de adaptarse a las normas de la OCDE en materia fiscal para evitar ser señalada como paraíso fiscal.