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El consorcio de Sacyr cuenta también con el aval del Cesce italiano y del belga

El Grupo Unidos por el Canal, el consorcio de empresas liderado por Sacyr que se encarga de la ampliación del Canal de Panamá, no sólo cuenta con el contra aval de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce) para ejecutar el proyecto, sino también de los organismos homólogos de Italia y Bélgica, según informaron a Europa Press en fuentes del sector.
El grupo adjudicatario de las obras de ampliación de esta infraestructura panameña lo integra, además de Sacyr, por la constructora italiana Impregilo, la belga Jan de Nul y la local Cusa.
Las mismas fuentes aseguran que la concesión de estos contra avales, que refuerzan el otorgado por la aseguradora Zurich, es un procedimiento normal en los grandes proyectos internacionales. De hecho, también se ha concedido al grupo de empresas públicas y privadas adjudicatarias del AVE La Meca-Medina.
Respecto a los sobrecostes que, según el consorcio liderado por Sacyr, han surgido en la ampliación del canal panameño, las mismas fuentes los atribuyen a los "imprevistos" que suelen aparecer en estos grandes proyectos internacionales, como los que afrontaron la construcción del aeropuerto de Berlín o el túnel bajo el Canal de La Mancha, "en cuya construcción no participaron empresas españolas".
En el caso de la construcción del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá, según apuntan dichas fuentes del sector, uno de los principales imprevistos ha consistido en la imposibiliad de utilizar el basalto del terreno para fabricar el hormigón "compacto e impermeable" que requiere la obra, en contra de lo inicialmente previsto.
Dichas fuentes rechazan que la adjudicación de las obras del Canal se realizara a un precio temerariamente bajo, dado que se cerró en 3.200 millones de dólares (2.353 millones de euros al cambio actual), "sólo" 200 millones de dólares inferior a los 3.400 millones de dólares (2.500 millones de euros) estimados por un organismo independiente para la Autoridad del Canal.
En este sentido, las mismas fuentes recordaron que las condiciones del concurso público internacional promovido para contratar las obras establecía la eliminación de las ofertas económicas que resultaran superiores a la que presentara la Autoridad del Canal. Este fue el caso de las propuestas económicas de los otros dos grupos que pujaron por la obra, que ofrecieron unos 4.100 y unos 6.000 millones de dólares (unos 3.020 y 4.411 millones de euros), respectivamente.
En cuanto a las ofertas técnicas, la presentada por Sacyr obtuvo la mejor puntuación, seguida de la remitida por el otro consorcio licitador español, lo que, según dichas fuentes, "constituye un triunfo para la ingeniería española".