Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La crisis cumple un año

Se cumple un año de la quiebra de Lehman Brothers. Su caída marcó el inicio visible de la crisis. En ese momento, la banca cerró el grifo de los créditos, las empresas no pudieron endeudarse para invertir y para pagar sus deudas y eso aumentó los despidos. El miedo a la pérdida del empleo y la falta de créditos llevó a la caída del consumo y, esto, de los precios. Aunque los Estados anunciaron medidas contra la crisis, no todas han dado resultado.
Había quebrado la niña bonita de Wall Street. La estampida de los ejecutivos de Lehman Brothers anunciaba la caída de un castillo de naipes llamado economía global. Se destaparon las vergüenzas de un sistema que había acumulado riquezas a golpe de especulación sin control.
El pánico provocó derrumbes históricos en las bolsas y, sobre todo, dinamitó la confianza en el sistema. Ni los bancos confiaban en la propia banca. Empresas y consumidores llevaban décadas funcionando a golpe de créditos pero, de repente, se había cerrado el grifo de los préstamos. La sangría hundió a decenas de colosos empresariales por todo el mundo e incluso desmanteló el negocio montado durante 20 años por el mayor ladrón de guante blanco de la historia, Bernard Madoff.
Un terremoto que derrumbó el consumo y sin el gasto de las familias no carburan las economías actuales. El paro ha alcanzado en los últimos meses cifras históricas como en España. Los débiles vuelven a pagar los excesos de los más ricos.
Pero no podía repetirse otra caída libre como la de Lehman Brothers. Así que el denostado 'Papa Estado' ha tenido que poner en marcha sus máquinas de hacer dinero para salir al rescate de decenas de banco y, de paso, nacionalizar un mundo dominado durante 30 años por las privatizaciones.
Desde entonces se han celebrado dos cumbres del G20 y varias reuniones a la desesperada. Los tipos de interés nunca habían estado tan bajos en Europa y Estados Unidos.
Un año después varias economías ya hablan de recuperación. Pero la mayoría de los errores siguen sin corregirse. El tiempo dirá si la purga de los últimos meses puede volver a repetirse.