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La empresa familiar da un suspenso a la clase política y pide "responsabilidad"

En este contexto, aumenta el porcentaje de empresas que esperan reducir plantillas a lo largo del año
El Instituto de la Empresa Familiar (IEF) ha presentado este miércoles, en el marco de su Asamblea Anual de Socios, una encuesta en la que da un suspenso a la actual situación política, de repetición de las elecciones generales, e insta a retomar la estabilidad para poder apuntalar el crecimiento y la creación de empleo.
Concretamente, los socios encuestados han otorgado una puntuación de 2,2 sobre 9 a la situación política actual, que según ha indicado el consejero delegado del Grupo Osborne y nuevo presidente del IEF, Ignacio Osborne, "no es un voto de castigo, sino una constatación de una situación anómala, incierta y que no es buena para el desarrollo económico".
Durante la clausura de la Asamblea Anual de Socios del IEF, en la que ha sido elegido para el cargo en sustitución de Javier Moll, Osborne ha ahondado en que "la parálisis política no ayuda" y en que se necesita "un escenario político, fiscal y administrativo claro y estable", porque "lo peor para el empresario es la incertidumbre". "Pedimos responsabilidad", ha añadido.
APRUEBAN LA SITUACIÓN ECONÓMICA PERO PREVÉN DESPEDIR MÁS.
Por otro lado, la encuesta realizada otorga 5,46 puntos a la situación económica actual, frente a los 5,15 puntos del pasado año. Concretamente, el 81% de los encuestados espera un moderado aumento de la actividad en el corto y medio plazo, con una limitada creación neta de empleo, mientras que otro 15% espera un crecimiento frágil y el 4% un aumento rápido de la actividad y creación intensa de puestos de trabajo.
Asimismo, el 78% de los empresarios consultados espera un aumento de sus cifras de ventas en 2016 y un 18% confía en que se mantendrán estables. En un horizonte de tres años, estos porcentajes son del 83% y el 13%, respectivamente.
Sin embargo, en términos de empleo, el 33% de los encuestados espera mantener los actuales niveles de empleo, frente al 43% de un año antes, mientras que el 15% prevé reducir plantillas, frente al 7% anterior. Por su parte, un 46% espera incrementar el personal, en línea con el año 2015.
En el escenario a tres años, la situación es aún peor, ya que los que esperan incrementar plantillas pasan del 56% al 47%, mientras que los que prevén destruir puestos de trabajo pasan del 7% al 23%.
Por último, el 75% de las empresas familiares prevé aumentar su inversión en España en 2016, en tanto que el 77% ha logrado mejores condiciones de financiación este año y alrededor del 60% de ellas no logra que más del 50% de su facturación provenga de su actividad en el exterior.
LA NECESIDAD DE REVISAR EL GASTO PÚBLICO.
Por otro lado, Osborne ha citado a Juan Ignacio de Loyola al señalar que "en tiempo de tribulaciones no hay que hacer mudanza", por lo que ha apostado, en el actual contexto político y económico, volver a los principios fundacionales de la IEF.
En este sentido, ha llamado a impulsar la imagen del empresario "honesto" y creador de riqueza, y a reclamar un marco legal que no desincentive el crecimiento empresarial.
De puestas afuera, Osborne ha priorizado la corrección de desequilibrios macroeconómicos, empezando por el déficit público. En este sentido, ha puesto en valor el esfuerzo realizado por empresas y familias para reducir su endeudamiento, mientras la deuda del Estado roza el 100% del PIB.
Sobre dicha ratio de endeudamiento público, Osborne ha dicho que "es una pesada losa para el futuro de España y de las futuras generaciones". "Ahora es soportable porque los tipos de interés son bajos", ha advertido ante una eventual subida futura de las rentabilidades.
Además, el nuevo presidente de la IEF ha indicado que es precios reducir "gastos insostenibles" y "reexaminar la forma en la que el Estado gasta el dinero de los contribuyentes".