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El 13% de las empresas españolas está en riesgo de cierre debido a los impagos

El 74% de las empresas españolas padece las consecuencias negativas de la morosidad, el 31% sufre impagos significativos y el 13% está en riesgo de cerrar a causa de los impagos, según concluye el Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España elaborado por el Observatorio de Cash Management que impulsan Crédito y Caución, Iberinform y el IE Business School.
El comportamiento en pagos de la Administración con las empresas registra un empeoramiento por primera vez desde que se realiza el estudio. El 13% de las empresas que trabajan para el sector público, frente al 9% de 2015, soporta tasas de impago que suponen un riesgo extremo para su supervivencia. En el B2B, el 10% de las empresas soporta tasas de impago superiores al 4%.
La mejora que había experimentado la morosidad en la actividad económica se ha estancado claramente en el último ejercicio, lejos aún de los niveles previos a la crisis, de acuerdo con el estudio.
El informe determina que una de cada tres empresas españolas sufre impagos significativos, lo que complica claramente el entorno de desarrollo empresarial. El máximo histórico en este estudio se alcanzó en 2012, cuando dos de cada tres empresas sufría impagos relevantes para su actividad.
Solamente el 43% de las empresas trabaja con plazos inferiores a los 60 días que contempla la Ley de Medidas de lucha contra la morosidad y el porcentaje de empresas que trabaja por encima de los 90 días se ha reducido al 13%.
Según el estudio, el 83% de las empresas ha tenido que aceptar plazos superiores a los deseados y el porcentaje más alto se refiere al 57% de las empresas que tienen relaciones B2B con grandes empresas, seguido del 50% que tienen relación con el sector público. La capacidad de las pymes para imponer plazos de pago afecta al 38% de sus proveedores.
PROBLEMAS DE LIQUIDEZ, EL PRINCIPAL MOTIVO DE LA MOROSIDAD.
Los problemas de liquidez continúan siendo el principal motivo que explica la morosidad empresarial. En concreto, el 62% de las empresas señala que la falta de disponibilidad de fondos se produce por el retraso en pagos de clientes, por delante de los retrasos intencionados (47%).
El estudio refleja que el 46% de las empresas ha percibido una mejora en el acceso a la financiación bancaria, frente a un 4% que tiene la opinión contraria. No obstante, un 22% de las empresas, una de cada cuatro, continúa considerando insuficientes los niveles actuales de oferta de liquidez financiera.
Por otra parte, una de cada tres compañías españolas gestiona de forma deficiente su riesgo de crédito, ya que no utiliza criterios de solvencia en el análisis de su cartera.
Según el estudio, lo más preocupante en términos de protección del tejido empresarial frente a los efectos de la morosidad es que este indicador mantiene una estabilidad que no ha mejorado ni siquiera en los peores años de la crisis.
Además, el informe determina que el porcentaje de uso de recobro a través de personajes disfrazados para provocar la notoriedad social del moroso no alcanza el 1% y el uso de proveedores que se limitan al recobro telefónico también es muy reducido.
Por último, el estudio refleja una flexibilidad de los plazos de cobro como parte de la relación comercial. El 79% de las empresas, un porcentaje muy estable a lo largo del estudio, permite a sus clientes retrasos en pagos antes de considerar un crédito moroso e iniciar acciones de recobro.