Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El español tienta menos a la suerte en crisis

Se suele pensar que en tiempos de vacas flacas se recurre a la lotería para tentar a la suerte. Los datos de Loterías y Apuestas del Estado (LAE) de los dos primeros meses de 2009 revelan que esto no es así: la crisis ha retraído la confianza de los españoles en la suerte como vía para alcanzar un mejor nivel de vida. Se invierte menos en todo tipo de juegos de azar y han disminuido las ventas de los operadores de juego del país.
En concreto, las ventas de todos los productos de Loterías y Apuestas del Estado han caído un 5,9 por ciento en enero y febrero de este año con respecto al mismo periodo de 2008. El descenso más acusado se ha producido en la Quíntuple Plus (-43%) y el Euromillones (-17%), y los dos únicos productos que han crecido en ventas son la Bono Loto (4%) y Lototurf (41%).
Loterías y Apuestas del Estado explican este descenso en sus ventas porque que el consumidor "se ha pasado de La Primitiva a la Bono Loto porque es más barato y permite jugar más veces por el mismo precio". Esta tendencia a la baja comenzó a mostrarse en el sorteo de Navidad, cuyas ventas disminuyeron un 2%, y rompe el crecimiento continuado que han mantenido en los tres últimos años tanto los productos de LAE como los del sector privado, que incluye bingos, casinos y máquinas B.
 
La ONCE y su lucha contra la "psicocrisis"
En el sector privado, el 2009 es el cuarto de disminución de la cuota de mercado de la ONCE. "Cuando entró el Euro Millones desestabilizó el sector del juego en este país", explica, Patricio Cárceles, delegado de la ONCE en Andalucía. Achacan la disminución de las ventas a la "psicocrisis" y, ante ésta, proponen "resignación, porque es muy difícil de contrarrestar".
Se escudan en las armas que han diseñado para que aumente la frecuencia de compra, que son a día de hoy los "sorteos más competitivos" para la ONCE. Además, a comienzos de año se cambió el Cuponazo del viernes, que aumentaron su precio a 3 euros y su premio a 9 millones, y se apuesta por sorteos especiales como el del Padre y el de la Madre.Aún así, la ONCE ha perdido en los últimos seis años el 28,36 por ciento de su poder adquisitivo.
Para hacer frente a esta situación, la organización ha pedido al Gobierno "más libertad en los juegos para ser más competitivos". Cuenta con más de 70.000 afiliados, presta apoyo a más de cuatro millones de discapacitados y crea 118.000 empleos, por lo que reclaman "ayuda" no mediante subvenciones sino "con herramientas de trabajo en un mercado de juegos liberado".