Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El crudo, estable en el umbral de los 70 dólares a pesar de revueltas iraníes

Los precios del petróleo se han mantenido relativamente estables y terminaron a la baja, en el umbral de los 70 dólares/barril, en una semana marcada por las revueltas en Irán, segundo productor de crudo de la OPEP y cuarto del mundo. EFE/Archivotelecinco.es
Los precios del petróleo se han mantenido relativamente estables y terminaron a la baja, en el umbral de los 70 dólares/barril, en una semana marcada por las revueltas en Irán, segundo productor de crudo de la OPEP y cuarto del mundo.
La llamada "prima de riesgo" a la que hace un año se atribuían las fuertes alzas de los precios del crudo, cuando se producía la más mínima tensión en torno a Irán, parece haber desaparecido de los mercados petroleros.
"El año pasado, unos disturbios en Irán como los actuales habrían provocado que los precios se fueran al cielo", recordó la asesora especializada JBC Energy, con sede en Viena, en un análisis sobre el sector energético.
Sin embargo, el valor del "oro negro" apenas ha reaccionado a las revueltas e incertidumbre que reinan desde la reelección de Mahmud Ahmadineyad como presidente en los comicios del 12 de junio.
Según los expertos de JBC, un importante elemento que explica el cambio en los mercados es la amplia capacidad excedentaria (es decir, la de aumentar en breve plazo sus suministros de crudo) que dispone la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Si hace un año todos los productores bombeaban al máximo de su capacidad y apenas contaban con barriles adicionales para compensar un eventual corte de suministros, hoy, después de haber retirado del mercado más de 3 millones de barriles diarios (mbd) y gracias también a una fuerte caída de la demanda, contarían con 6,6 mbd de capacidad ociosa, según los cálculos de la asesora.
Gracias a ello, y aunque la situación en Irán ha despertado recuerdos de los problemas en el suministro y exportaciones de crudo producidos tras la revolución de 1979, esta vez no se esperan ver afectadas las ventas petroleras a corto plazo.
Incluso a largo plazo, no se descarta un cambio político en Irán que conlleve a una mayor apertura económica, con más inversiones extranjeras que podrían incrementar la capacidad de producción y exportación del país.
Así, lejos de dispararse por la inestabilidad iraní, el precio del Brent retrocedió un 2,4% y el del Petróleo Intermedio de Texas (WTI), un 2,5%, respecto al viernes precedente.
El barril de crudo Brent inició la semana con una caída del 2 por ciento, hasta los 69,44 dólares, y también concluyó a la baja la sesión de ayer en el Intercontinental Exchange Futures (ICE), donde quedó en 69,19 dólares, después de llegar a los 71,16 dólares al cierre de la jornada anterior.
En la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), el WTI tuvo un comportamiento similar y bajó el viernes hasta los 69,55 dólares por barril, desde los 71,37 dólares del jueves.
El barril referencial de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) pasó de 70,87 a 70,28 dólares de jueves a jueves.
La mayor capacidad excedentaria de la OPEP parece también haber amortiguado el impacto alcista sobre los precios que en años anteriores hubiese tenido el recrudecimiento de la violencia guerrillera en el sur de Nigeria.
El Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger (MEND) ha endurecido sus ataques y amenazas a la industria petrolera de la región en respuesta a la ofensiva del Ejército nigeriano iniciada a mediados de mayo en la región.
El miércoles, la multinacional anglo-holandesa Shell anunció la suspensión "por fuerza mayor" de sus embarques de crudo en la terminal de Forcados, durante lo que queda de junio y julio.
El optimismo respecto a una recuperación financiera y el descenso de los inventarios comerciales de crudo en Estados Unidos también han sostenido el nivel del valor del "oro negro".
Pero estos factores alcistas se han visto neutralizados por la percepción de que la economía real tardará en seguir a la de los mercados financieros, y que la demanda de gasolina será débil este verano, sobre todo en EEUU y Japón.