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Los expertos descartan un supervisor único para la UE pero piden más integración

La Unión Europea (UE) no necesita un supervisor financiero único que sustituya a los organismos nacionales, pero sí debe avanzar hacia un sistema de supervisión más integrado, según el grupo de expertos al que la Comisión Europea (CE) encargó una revisión del modelo vigente.
El grupo liderado por el ex director-gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Jacques de Larosière también aboga por crear un nuevo sistema de vigilancia de riesgos sistémicos, apoyado en la estructura del Banco Central Europeo (BCE) y que emitiría alertas prudenciales en caso de amenazas para la estabilidad financiera.
En rueda de prensa, De Larosière dejó claro que, según su planteamiento, los supervisores nacionales deben seguir encargados de la vigilancia diaria de las entidades, aunque se mostró partidario de poner en marcha colegios de supervisores para los principales grupos transfronterizos.
Además, los expertos, entre los que figura el economista español José Pérez Fernández, proponen la creación de tres nuevas autoridades europeas, para la supervisión de las entidades bancarias, de seguros y bursátiles.
La idea sería partir de los actuales comités europeos de supervisores bancarios (CEBS), bursátiles (CESR) y de seguros (CEIOPS), a los que habría que dar más presupuesto, independencia y competencias.
Así, en su consejo seguirían sentados representantes de los órganos correspondientes nacionales, pero contarían con un presidente independiente -que deberá ser votado por la Comisión Europea, la Eurocámara y el Consejo de la UE-, y sus decisiones serían vinculantes.
Para pasar de la situación actual, en la que la supervisión es competencia exclusiva de las autoridades nacionales y las comités europeos sólo tienen carácter consultivo, al sistema integrado, De Larosière y sus compañeros plantean una transición progresiva, que debería completarse en 2012.
Desde la Comisión Europea, su presidente, José Manuel Durao Barroso, acogió muy favorablemente las propuestas del grupo de expertos y anunció que se basará en ellas para presentar propuestas legislativas.
Durao Barroso hizo hincapié en que en ningún caso se estudia el establecimiento de un modelo de supervisión centralizado y supranacionales y se mostró confiado en que los Veintisiete serán capaces de llegar a un acuerdo que permita mejorar el modelo supervisor comunitario.
"Si no se ponen de acuerdo ahora, no se logrará nunca", destacó el político portugués, que incidió en que, si se quiere "reforzar la confianza en el sistema económico europeo y también político", es necesario un modelo de supervisión mucho más integrado que el actual.
En cuanto al sistema de alerta, formarían parte del mismo los gobernadores de los bancos centrales nacionales, los presidentes de los comités de supervisores (futuras autoridades) y un representante de la Comisión, y estaría presidido por el presidente del BCE.
Este nuevo organismo tendría que reunir y analizar toda la información relevante para la estabilidad financiera y sus recomendaciones deberán ser obedecidas por las autoridades nacionales.
Si los riesgos detectados tienen que ver con un desequilibrio global, debería ponerse en contacto con las autoridades internacionales, Fondo Monetario Internacional (FMI), Foro de Estabilidad Financiera y Banco Internacional de Pagos.
Todos estos cambios exigen, según los expertos, una actualización de la regulación financiera en la UE, para hacerla más completa y armonizada, y eliminar las diferencias entre las normativas nacionales.
El grupo encabezado por De Larosière considera que los trabajos para poner en marcha ese nuevo modelo de supervisión deberían empezar de inmediato.