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La planta gaditana de Altadis cierra sus puertas el día 28 después de 273 años de historia

Los últimos 20 trabajadores de Altadis en Cádiz, herederos de una institución creada en 1741 por Felipe V, cerrarán para siempre las puertas de la planta gaditana el día 28, cuando 14 de ellos se prejubilarán y recibirán de manos de directivos de la compañía --que se desplazarán hasta la ciudad-- las liquidaciones y las cartas individualizadas de nuevos destinos a seis de ellos, que tendrán que decidir si se trasladan a la planta de Santander o Logroño.
Según ha explicado a Europa Press el presidente del comité de empresa, José Luis Marín, así se acordó este lunes en Madrid en la última comisión de seguimiento del expediente de regulación de empleo (ERE) que sucedió al anuncio de la compañía, a mediados de 2013, de un plan de reorganización ante la "compleja" situación que atraviesa el mercado de tabaco en España, cifrando entonces en más del 40 por ciento la caída de ventas en volúmenes de cigarrillos en los últimos cuatro años.
Tras este anuncio, los trabajadores de la planta gaditana produjeron el 27 de junio de 2013 la última caja de tabaco expandido. Entonces eran 76 empleados los que quedaban en la factoría después de varios expedientes de regulación de empleo --el último llegó en 2009 dejando a 76 trabajadores de 300--, que han visto desaparecer "poco a poco" una de las señas de identidad de la ciudad que, además, generaba "mucho empleo" tanto en la fábrica como entre las industrias auxiliares.
Explica Marín que, desde entonces, el "goteo" de compañeros que se han ido prejubilando ha sido continuo, quedando actualmente 20 empleados en la planta gaditana. El pasado 26 de marzo salió la última caja de tabaco expandido de los almacenes y ahora quedan haciendo trabajo administrativo hasta que el día 28 Altadis cierre definitivamente en Cádiz.
Los empleados viven con "mucha tristeza" este acontecimiento y, aunque los que se prejubilan se van "bien", apunta que "no es grato irte sabiendo que la fábrica no permanece abierta y que no entrarán nuevos trabajadores". Además, hay seis compañeros que tendrán que desplazarse a otras plantas al norte de España u optar por la baja --según lo negociado--, pero "las industrias auxiliares se quedan fatal, ya que no tienen un plan industrial al que acogerse".
Cabe recordar que tras la adquisición de Altadis por Imperial Tobacco estas instalaciones sufrieron una reestructuración, cerrando en junio de 2009 la línea de producción de tabaco reconstituido y, en diciembre del mismo año, se procedió a la extinción de la planta de preparación de liga. La planta quedó como centro logístico y con una única línea de trabajo abierta: la de tabaco expandido.
Según datos de la empresa, la planta de Cádiz producía a diario 600 cajas de tabaco expandido de 36 kilos cada una que iban dirigidas principalmente a la fábrica de Logroño para su tratamiento.
LA TABACALERA
La Real Fábrica de Tabacos de Cádiz fue creada en 1741 por Felipe V y al cabo de los años se trasladó a otros enclaves. El que se conserva como edificio histórico de fábrica de tabacos de Cádiz es un gran inmueble de estilo neomudéjar que se construye en 1829 en la calle Plocia, rotulado como de Fábrica Nacional de Tabacos de Cádiz.
En sus inicios, trabajaban unas 180 mujeres que a finales de siglo eran ya 550, vinculándose así la producción de tabaco con el trabajo exclusivamente femenino de "las cigarreras". La razón no era otra que los salarios claramente inferiores que percibían las mujeres.
En la década de los 80, la fabrica de tabaco se trasladó a una nave en las afueras de la ciudad, siendo remodelado este edificio de la calle Plocia para su uso como Palacio de Congresos.