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Los ministros iberoamericanos acuerdan impulsar medidas contra la crisis

Los ministros iberoamericanos de finanzas, reunidos hoy en Oporto, acordaron impulsar medidas económicas y políticas contra la crisis financiera internacional e instaron a que no se reduzca el comercio y los flujos de capital.
Los ministros y responsables de bancos centrales de los 16 países presentes abogaron también por una mayor "transparencia del sistema financiero", para que se recupere la confianza, y un refuerzo de la regulación y supervisión de los mercados.
En la clausura de la conferencia, el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, llamó la atención sobre la complejidad y dramatismo de una crisis que "no está respondiendo" a los instrumentos aplicados hasta ahora y que "se acerca peligrosamente a los niveles de la Gran Depresión" de 1929.
México, Brasil y Argentina alertaron de la falta de financiamiento para los países latinoamericanos por la fuerte demanda de capitales generada por la crisis en EEUU y Europa, y solicitaron un papel más activo y mayores recursos de los organismos crediticios internacionales.
Los ministros se refirieron también a la cumbre del G-20 de abril en Londres, dedicada a la crisis financiera, y en la que, según varios de los países asistentes, Iberoamérica tendrá una presencia relevante gracias a la asistencia de Argentina, Brasil, España y México.
El ministro portugués, anfitrión de la conferencia, Fernando Teixeira dos Santos, consideró un éxito la reunión por los debates y las medidas acordadas y pidió a sus homólogos iberoamericanos "coraje, determinación y confianza".
En su declaración final, los países iberoamericanos constataron que "ante una crisis global deben ser adoptadas medidas globales y coordinadas" y hay que combatir a corto plazo la contracción de la actividad económica.
Los ministros instaron a un estímulo a los mercados y organismos financieros para reactivar el flujo de capitales, especialmente en apoyo del comercio internacional, que consideran vital para reducir los efectos de la crisis y limitar su impacto social.
El documento de conclusiones defiende también la "regulación y la necesaria vigilancia de los mercados hasta ahora no regulados" y medidas para hacer más rigurosos los criterios contables y de riesgo financiero.
En materia internacional los ministros instan a concluir los acuerdos comerciales de la Ronda de Doha y a que los países iberoamericanos establezcan acuerdos de intercambio con otras regiones, especialmente la Unión Europea (UE).
El ministro español de Economía, Pedro Solbes, subrayó en el acto de clausura "la necesidad compartida por todos de actuar de forma global y conjunta" y de adoptar medidas para corregir el mercado pero "con el objetivo final de volver al mercado".
Sobre los nuevos mecanismos de regulación, Solbes sostuvo que no se debe ahogar el sistema financiero pero sí mejorar la supervisión y transparencia del mercado de capitales para todos los productos y en todas las jurisdicciones.
El secretario de Finanzas de México, Agustín Casterns, pidió ante el plenario medidas de "coordinación" para que no se reduzcan las puertas del crédito a los países pequeños o de menor desarrollo por la mayor demanda de financiamiento de los más industrializados.
Hay que cerrar la brecha que los bancos han dejado en la financiación, agregó, con un refuerzo a corto plazo del papel y los fondos de las instituciones crediticias multilaterales, entre las que puso como ejemplo el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la necesidad de que "flexibilice" su mecánica de otorgar créditos.
El ministro argentino, Carlos Fernández, que junto a los de Brasil, México y España, intervino también en la clausura, destacó los "elementos" recogidos en Oporto que estos cuatro países llevarán a la cumbre del G-20.
También abogó por una "profunda reforma" del Fondo Monetario Internacional (FMI) y una mayor presencia de los países emergentes en el Banco Mundial.
El gobernador del banco central de Brasil, Henrique Meirelles, resaltó la importancia de restaurar las líneas de crédito al comercio internacional cerradas al exterior en muchos países por la crisis.