Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El presidente de JP Morgan manda cartas para recolocar a sus 5.000 despedidos

El presidente y consejero delegado de la firma, Jamie Dimon, ha escrito personalmente a más de 30 compañías, entre ellas clientes, vendedores e incluso entidades rivales, para solicitarles que tengan en cuenta a los antiguos empleados de Bear Stearns.
JPMorgan pactó la compra de su rival el pasado mes de marzo a un precio de saldo, de 10 dólares por acción. El banco rescató a Bearn con ayuda de la Reserva Federal estadounidense (Fed) cuando estaba a punto de la bancarrota por la crisis financiera.
Según fuentes citadas por el rotativo británico, Dimon ha consultado a más de 1.800 compañías para obtener una lista de sus vacantes y urgirles a contratar a los empleados que serán despedidos.
Minimizar críticas
El proyecto, que ha sido planteado y dirigido por el director administrativo de JP Morgan, Frank Bisignano, ha proporcionado a la entidad una base de datos de cerca de 3.000 vacantes en la industria financiera.
Los esfuerzos de la firma obedecen a su deseo de minimizar las críticas, tanto externas como internas, derivadas de la adquisición de Bearn y para reducir los costes de los despidos.
Si tiene éxito, el plan podría ser adoptado por otras entidades de Wall Street que están recortando empleos con motivo de las pérdidas derivadas de la crisis crediticia. Los bancos estadounidenses han anunciado más de 65.000 despidos como consecuencia de la crisis, e incluso esta cifra podría aumentar cuando el 'credit crunch' alcance su cima.
Los ejecutivos de JPMorgan destacan que el proyecto de recolocación de los empleados se encuentra aún en una etapa muy temprana, pero creen que podría llevar a encontrar empleo para aproximadamente la mitad de los 5.000 empleados afectados por la fusión.
Por el momento, JPMorgan sólo ha conservado a 6.000 empleados de Bearn, mientras que 1.000 han abandonado la firma de manera voluntaria. Se espera que el número de bajas voluntarias se duplique en los próximos meses.    LA