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La rebaja en el Impuesto de Sociedades costarán 3.078 millones al Estado entre 2015 y 2016

El impacto se reduce a 2.428 millones teniendo en cuenta la mejora del PIB (+0,38%) y del empleo (+0,5) que los cambios aportarán
Los cambios en el Impuesto de Sociedades que el Gobierno pretende acometer en el marco de la reforma fiscal costarán unos 3.078 millones de euros a las arcas públicas entre 2015 y 2016, si bien el impacto se reduce a 2.428 millones de euros si se cumple la proyección de que dichas modificaciones tributarias incrementen el PIB un 0,38% y el empleo un 0,5% adicional a lo previsto actualmente.
Así lo señala el Gobierno en la memoria de impacto económico que acompaña al proyecto de ley del Impuesto sobre Sociedades, aprobado en el Consejo de Ministros del pasado 1 de agosto y que comenzará a tramitarse en el Congreso el próximo mes de septiembre.
Según el documento, al que ha tenido acceso Europa Press, el coste recaudatorio global de los cambios en Sociedades ascenderá a 3.078 millones de euros sin tener en cuenta los cambios en el ámbito del mecenazgo, que afectan fundamentalmente al IRPF. En concreto, el 14,2% de las pérdidas (437 millones) se producirán el año que viene y el 85,8% restante (2.641 millones) en 2016.
Un resultado que contrasta con uno de los objetivos declarados del Gobierno para justificar este proyecto de ley, que es "revisar la caída de la recaudación por (el Impuesto de Sociedades) que se ha producido en los últimos años" y ayudar así a la "consolidación y sostenibilidad de las finanzas públicas".
En concreto, el Ejecutivo prevé que medidas como la modificación de las tablas de los coeficientes de amortización o de los porcentajes de retención e ingresos a cuenta tengan un efecto neutral; mientras que otras como la no deducibilidad del deterioro de algunos elementos patrimoniales o de los gastos de actuaciones contrarias al ordenamiento jurídico incrementen los ingresos tributarios, lo mismo que la supresión de ciertas deducciones.
Sin embargo, la creación de una reserva de capitalización empresarial, el tipo único y la reserva de nivelación de bases imponibles para empresas de reducida dimensión, la modificación de las deducciones en la cuota íntegra destinadas a incentivar la realización de actividades como I+D, cine o espectáculos en vivo; la limitación a las amortizaciones fiscalmente deducibles o el fin de medidas transitorias como las deducciones por aportaciones al Fondo de Comercio costarán recursos al erario público.
CÁLCULO 'EX POST'
No obstante, el Ejecutivo subraya que este cálculo de pérdidas recaudatorias se hace desde una perspectiva 'ex ante', es decir, sin tener en cuenta ni el efecto sobre la economía ni la "incidencia indirecta que podrían ocasionar en las decisiones de los agentes económicos" los propios cambios incluidos en el proyecto de ley, que "redundarán en un incremento recaudatorio" de otras figuras tributarias y "compensarán parcialmente el coste inicial" de la reforma del Impuesto de Sociedades.
Y es que según un análisis 'ex post', la bajada del Impuesto de Sociedades provocará "efectos positivos sobre la producción y el empleo". Concretamente, el Ejecutivo prevé que el PIB aumente un 0,15% y un 0,23% adicional al escenario sin reforma fiscal en los años 2015 y 2016, respectivamente; mientras que el empleo --medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo-- aumentará un 0,23% y un 0,27% adicional en los dos ejercicios.
De hecho, según el Ejecutivo es esta perspectiva 'ex post' la que se ha utilizado para "cuantificar la reforma fiscal en el Programa de Estabilidad del Reino de España y, por tanto, son esas cifras las que se tienen en cuenta a la hora de calcular el déficit" para el periodo.
Es decir, que si se cumplen las previsiones del Ejecutivo, el PIB aumentaría en total un 1,95% en 2015 y un 2,53% en 2016, mientras que el nivel de ocupación ascendería un 1,43% en 2015 y un 1,77% en 2016.
Con ello, "los ingresos por el Impuesto de Sociedades no disminuirían tanto", ya que se generarían unas mayores bases imponibles (por una mayor creación de empresas) y además "el aumento de la renta disponible de las empresas generaría un aumento de la inversión y del empleo" mientras que el incremento de puestos de trabajo causaría un incremento de IRPF y cotizaciones sociales.
Y, así, se incrementaría los ingresos por Sociedades aproximadamente 650 millones de euros, con lo que las pérdidas finales derivadas de la reforma fiscal quedarían en 2.428 millones de euros para los dos próximos ejercicios.
En cualquier caso, en la memoria de este proyecto de ley no se incluye el efecto que el resto de medidas de la reforma fiscal tendrá en las variables macroeconómicas y que, a su vez, también podrían impactar en el Impuesto de Sociedades.
Finalmente, el proyecto de ley introduce también medidas de simplificación del Impuesto de Sociedades que supondrán una "importante reducción" de las cargas administrativas que soportan las empresas, aunque según el Gobierno "no se dispone de información sobre posibles beneficiarios de estas medidas, por lo que no puede estimarse la reducción del coste" total.