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La banca regional podría ser "objetivo" de fusiones tras la crisis de Popular, según Fitch

Los nuevos requerimientos regulatorios para la banca podrían convertir a las entidades regionales españolas en "objetivos de compras y fusiones", dado que necesitarán colocar instrumentos de deuda con capacidad de absorber pérdidas, algo complicado tras la crisis de Popular, según un informe de la agencia de calificación crediticia Fitch.
De acuerdo con la calificadora, el "apetito" de los inversores por la deuda híbrida y subordinada de los bancos regionales "más débiles" se ha visto "probablemente" reducido tras la reciente resolución de Popular y su posterior venta a Santander.
"Los requisitos mínimos de recursos propios y pasivos elegibles (MREL), que se introducirán gradualmente hasta 2022, incrementarán los costes de financiación de los bancos, atacando la rentabilidad de los bancos regionales en particular", ha explicado la agencia.
Concretamente, Fitch calcula que emitir instrumentos elegibles de MREL podría costar a los bancos regionales entre un 13% y un 23% de sus ingresos netos de 2016, en comparación con los bancos nacionales, cuyos costes estarían entre el 4% y el 9%.
"Los costes proporcionalmente más altos podrían en última instancia amenazar la capacidad de los bancos regionales para sobrevivir con independencia, lo que implica un aumento en las fusiones y las adquisiciones", ha advertido Fitch.
No obstante, la agencia espera que la banca regional "defienda su independencia" y apunta que los lazos de estas entidades con las economías locales representan "obstáculos significativos" para las fusiones y adquisiciones "motivadas por las sinergias de costes".
Para la agencia, los "leves, pero regulares" incrementos en los tipos de interés podrían mejorar la rentabilidad de los bancos e implementar modelos internos basados en ratings "podría aliviar la presión sobre el capital y los costes de MREL, limitando la presión para la consolidación".
Fitch prevé que la adopción de la contabilidad estándar internacional IRFS9 en 2018 reducirá los ratios Common Equity Tier 1 'fully loaded' de los bancos españoles en una media de 51 puntos básicos. "Esperamos que la mayoría de los bancos continúen reforzando su capital a través de ganancias reservadas e instrumentos de deuda híbrida", ha apuntado.